Un par de horas después, DJ abría la puerta de entrada para dejar pasar a las féminas que había ya haciendo cola. Una a una fueron entrando y Ex se ocupó de tomar nota de las bebidas que querían, así como de saber con qué chico les tocaba esa noche. Algunas, las más asiduas, tenían a sus predilectos, aunque el club estaba montado de tal forma que ellos ponían un límite para no cansarse demasiado. Tras ubicarse todos por el lugar y amenizar con un buen repertorio musical, Ex preparó las bebidas y comenzó a servirlas; otras las llevaban ellos, tal era el deseo de sus clientas. Al volver de llevar una bandeja con varias copas y aperitivos para acompañar el alcohol, y que no tuvieran el estómago demasiado vacío, encontró a una mujer diferente de las que solían ir al club. Iba trajeada, desti

