Tanto las Luces como los Elfos, quedaron boquiabiertos, al ver como la hadita danzarina, que era tan pequeñita, que cabía en el bolsillo de la chaqueta de Agatha, se fue transformando en un hada, del tamaño de una humana, solo que, manteniendo sus alas intactas, incluso, la que tenía rota, que sanó de una forma muy rápida, en realidad, era una humana, con la diferencia, que, tenía las facciones de una criatura mágica, es decir, orejas puntiagudas, la piel verdusca y una belleza inimaginable. Llevaba en su espalda, un arco y muchas flechas. Podría decirse, que, estaba preparada, para defenderse de cualquiera que quisiera acercarse a hacerles daño. El Pegaso con lunares en tonalidad azul, se mantuvo junto a ella, desde el instante en el que apareció, al llamado de las notas de la armónica. L

