Hadas Luces y Elfos, en compañía de su hada Guía, Amazonas y su Pegaso Blue, llegaron al Gran Arco de Firenever. En ese momento, llovieron destellos de colores como fuegos artificiales por todo el espacio. El cielo, se tornó de tonos magentas y violetas, tal y como alguna vez lo hizo en la parada del semáforo de alguna avenida de Londres, mientras las criaturas que hacían vida en Brigthnever, Darknever y Firenever; las tres montañas, que conformaban el Complejo mágico, donde se escondía Abalam, el príncipe de los infiernos, junto a los Caballeros del Mal y los secuaces de este, entre ellos, Don Alvaro, alias “El traidor” y dueño del bar de los encuentros y reencuentros, donde permanecía la Fuente de Cuarzo rosa, que tenía las almas de las hadas cautivas desde hace muchos siglos atrás, Don

