—jajaja...— Lujan soltó la mano de Min, él lo hizo pero no porque no quisiera sostenerla sino porque varios estudiantes estaban viéndolos, ya que, estaba mal que un hombre con todas sus letras ande con aquellas mariconadas con otro, porque, aquello estaba mal, muy mal, tremendamente mal.— Está bien, vete si quieres hacerlo. Min asintió y empezó a alejarse, el chico de ojos almendrados bajó las gradas mientras secaba los rastros de sus lágrimas, Min lloraba ya que su médico le había manifestado hace unos momentos que ya no podría jugar fútbol, él ya no podría hacerlo cómo lo había hecho hasta ahora, por eso, se sentía fatal, aunque, también lo hacía en parte por lo egoísta que Lujan estaba siendo con él, en realidad, todo aquello se había juntado provocando su frustración de no poder hacer

