Asunto: el azar No he dejado nada al azar, ni siquiera el hecho de algunas cosas parezcan azarosas. Y esa es una de las cosas que más me gusta de ser Maureen. Todo lo que me rodea tiene significado. ―Nada está al azar, recuérdalo ―le digo en un susurro, dejándome caer sobre mis almohadas y llevando un libro frente a mi rostro, dispuesta a ignorarlo de ahora en adelante, o por lo menos hasta llegar a la última página. Pero decirle eso me recuerda, de repente, que la caja vacía donde estuvo el revólver sigue en la habitación de Venecia, donde se la entregué días antes, sabiendo perfectamente que Alice estaba debajo de la cama, siendo testigo de la escena. Desde el momento en que la vi salir de su casa, cuando supuestamente debería haber estado durmiendo o leyendo en su habitación, supe

