Asunto: instrucciones de uso Un banderín sale del cañón del arma antes de que mis ojos se cierren. E inmediatamente, escucho la risa estrafalaria de Elena rellenando cada rincón de la biblioteca. «¡Boom!» se lee en el banderín colorido. No hay balas, no hay sangre, no hay muertos. ―¡Es un broma! Deberíais haber visto tu expresión ―se carcajea caminando hacia mí y sacudiendo el arma de plástico frente a mis ojos―. Mira, es de juguete. Parpadeo, recobrando el oxígeno al mismo tiempo, y me sorprende darme cuenta que no tengo aliento ni siquiera para insultarla. Mi pecho sigue apretado, mi pulso más que latidos apresurados parece un zumbido de lo ligero que suena. Sigo inmóvil y a pesar de haber comprendido sus palabras, el temblor no me abandona. ―¿E-e-estás… bien? A-Alice ―titubea El

