Aisha. Desperté. No sabía en qué momento me había quedado dormida. La luz dió en mis ojos y sentí una migraña horrible, haciéndome soltar quejidos por las puntadas en mi cabeza. —Ash, ¿estás bien? —¿En serio lo preguntas? —bramé haciendo una nueva y girando hacia Jules. Ella me mira con desagrado. —Últimamente tú humor es malísimo. —Ah bueno. Me senté en la cama. —¿Me vas a decir por fin qué sucedió ayer? —¿Qué sucedió ayer...? Me entran flashes increíbles. Yo,quedándome dormida pero luego recibiendo un mensaje desconocido que decía que era Aleix. Yo, yendo como una estúpida corriendo al apartamento de reunión. Yo, quedándome pasmada viendo a Aleix comer cereal y quedarse sorprendido al verme. Yo, yendo al bar de Oliver y emborrachándome y... —¡Oh Dios mío! ¡¿Me b

