— Mi padre ha dejado un fondo de ahorro, no solo es el que usted me hizo papá, sino otro extra. —Tu padre siempre fue muy cauteloso, nunca deposito su dinero en la misma cuenta, tenía varias, destinadas para varias cosas. —Puedo— le enseñé las tarjetas pidiendo permiso para llevármela. —Son tuyas, llévatelas, bebe. Necesitaría ir al banco a investigar estas dos cuentas que dejo papá, quizás con eso pueda pagar lo que resta de la universidad. Y seguir trabajando las florerías poco a poco. Que por cierto ya tengo que volver a trabajar en ellas. Volví hacia la caja de mi padre y guardé todo, otro día con más calma podría leer las cartas. —Papá, ¿te importa si voy a conocer la casa? —Ve pequeña, cualquier cosa nos llamas, usa tu disfraz. —Si papá, gracias. Te veo ahorita osito —Si nen

