Abril
-¡No no no! - me le atravieso para que no siga avanzando.- escúchame.
Detiene su paso pero hace de todo para no mirarme, así que tomo su rostro con ambas manos y sin necesidad de utilizar mucha fuerza giro su rostro hacia mi.
-No te entiendo abril, de verdad que no lo hago.- veo sus ojos la frustración que eso le causa.- No quieres estar conmigo pero a la vez si.
-Es que... yo tampoco se lo que hago solo... solo te pido que me tengas paciencia.- sede un poco y deja de estar tan tenso al mismo tiempo que coloca ambas manos en mi cintura.- Se que soy muy complicada y a veces ni yo misma se lo que quiero así que por favor no tenme paciencia.
-No se que voy a hacer contigo.- una de sus manos abandona mi cintura y se dirige a mi rostro para dejar una suave caricia en el.- Eres tan complicada, pero así me encantas.
Está vez toma mi rostro con ambas manos y se encarga de juntar nuestros labios lo que me hace soltar un suspiro de pura satisfacción, sus besos siempre consiguen darme las mejores de las sensaciones, aunque está vez es algo muy corto, ya que se aleja de mi antes de que siquiera pudiera responderle, por suerte solo se separa de mis labios y se encarga de que continuemos bien pegados en un fuerte abrazo, le correspondo pasando mis delgados brazos por sus costados y recostando mi rostro en su pecho.
-Ya no estás enojado conmigo.- mi voz sale casi en forma de susurro luego de un par de minutos de silencio.
-Aun lo estoy.- poniendo sus manos en mis hombros se separa suavemente de mi.- Pero se me pasará, por ahora lo mejor será que me vaya a descansar.
-De acuerdo.- está vez soy yo la que deja un pequeño beso en sus labios antes de alejarme completamente.
-¿Cuando es la reunión?
-En dos días.
-Entonces tomate el día de mañana libre, pasaré el día de la reunión a buscarte.
-¿Por qué me dejas el día libre mañana?
-Por que puedo, no hagas más preguntas solo no vayas mañana a trabajar y ya.
-Ya no será solo una cena.- lo acompaño hasta la puerta de su camioneta.- ahora será una especie de parrillada en la piscina de la casa de sus padres así que comenzará mucho más temprano.
-Enviame en un mensaje la hora.
Me deja un beso en la mejilla antes de montarse en su camioneta y marcharse sin decir nada más, y no lo juzgo, se que se encuentra enojado y a veces es mejor guardar silencio, viendo la luces de su vehículo desaparecer en la lejanía pienso en todo lo que tengo que hacer, o más bien en las consecuencias que traerán cualquier acción que realice.
Una vez me aseguro de que he cerrado la puerta muy bien con llave me dirijo a mi habitación, pero antes hecho un pequeño vistazo a la habitación de los niños y cuando me aseguro que se encuentran bien me permito finalmente descansar.