Capítulo 40

1005 Palabras
Abril Me desperté igual de temprano que siempre y me percate de que afuera el cielo se encontraba oscuro y gris mientras caía una pequeña llovizna, mire la hora en mi reloj y me di cuenta de que pronto sería la hora de llevar a los niños a el colegio, me estire un poco antes de levantarme y acercarme a la ventana, afuera el lugar se encontraba desolado, los niños aún se encontraban profundamente dormidos envueltos en sus cobijas, así que decidí que los dejaría dormir tranquilos, no creo que paso algo por un día que falten a la escuela, además de como hoy tengo el día libre sería bueno pasar el día todos juntos. Luego de dirigirme a el baño y de hacer mis necesidades volví a mi cama para dormir un poco más, me enrolle en mi cobija y cerré mis ojos para intentar descansar un poco más, aunque se me hizo un poco difícil cuando vino a mi mente la imagen de Chase, me gustaría aceptar su ayuda, pero aunque el diga que no siento que me estaría aprovechando de el, por eso estaba buscando con quién casarme por qué una vez siendo esposa de alguien podría utilizar su dinero a mi antojo sin ser juzgada y sin sentirme culpable, con Chase quiero intentar tener algo más, algo así como ser novios pero sin llegar a casarnos, y es muy difícil porque necesito empezar a invertir ya en mi empresa y no tengo el tiempo que se requiere para empezar a tener una relación, además que pensaría su familia de mi si vieran que estoy utilizando el dinero de su hijo, aunque pensándolo bien, nunca me ha importado lo que piensen de mi, por qué debería de empezar me a importar ahora. Saben que, me arriesgaré, no lo voy a robar, el mismo me está ofreciendo el dinero para invertir en mi empresa, aún así tengo que dejarle en claro que no se convertirá en un socio, simplemente tomaré si dinero como un préstamo, así podremos empezar una relación sin la presión de el casamiento, recuperar mi empresa y volver a tener mi vida de antes, y si su familia o alguien conocido dice algo no me importara, wow no creí que algún día podría tomar una decisión tan inteligente y que por fin me hará descansar un poco de el drama, me compadezco un poco de los hombres, tiene razón al decir que somos complicadas, les juro que intentamos no serlo, pero es algo que nos sale natural. Un poco más tranquila por ya tener la decisión tomada un por saber que muy pronto podré volver a tener mi vida de antes me vuelvo a dormir soñando con que pronto podré volver a comprar la última tendencia en moda. .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. Los quince minutos más que se supone iba a dormir se transformaron en tres horas sin darme cuenta, desperté casi a las once con ambos niños sobre mi saltando desesperados por qué creyeron que se les hacía tarde para ir a la escuela. -Adan por favor deja de saltar sobre mi brazo, creo que ya no lo siento.- ambos dejaron de saltar y para intentar quitar mi dolor Dean empezó a pasar sus pequeñas manitas por rapidez por mi brazo lastimado. -¿Ya no lele? -No cariño, ya no me duele.- me senté en la cama y los atraje a ambos había mi para apretarlos en un abrazo, con sus pequeñas pijamas se ven muy tiernos.- no fue que se me hizo tarde, es que hoy no irán a la escuela. -¿Polque? -Por que hoy tendremos un día de hermanos. No sé si les entusiasma más saber que no irán la escuela o saber que pasaremos un día de hermanos, lo único que hacen es bajarse de la cama y gritar emocionados, sabiendo que tienen las energías a full y que no se estarían quietos me levanto de la cama y los llevo a ambos conmigo a la cocina para hacer el desayuno. Mientras comemos no paran de preguntar sobre que haremos hoy, y la verdad que estuve tan distraída pensando en como será mi vida en un tiempo que no pensé en que haría para entretener a los niños todo un día en casa, se que ambos son aún muy pequeños y se aburren fácilmente de cualquier juego, además no tengo dinero para llevarlos a hacer algún actividad fuera de casa, por lo que pienso rápido en algo que pueda hacer que no ocupe dinero y que los distraiga por un buen rato. -¿Que les parece si hacemos nuestra propia sala de cine?- les hablo mientras empiezo a lavar los platos. -Una shalita.- aunque pareciera que no entienden muy bien lo que haremos ambos se entusiasman y empiezan a apurarme para que empezemos lo más pronto. Talvez no sepan que haremos pero no importa por qué ir apilando cojines en una pared es algo que los entretiene, yo me encargo de empujar los sofás hasta una esquina mientras ellos apilan los cojines en la pared frente a el televisor, traigo todas las cobijas que encuentro y un par de sabanas para hacer una especie de techo aunque no tenga la menor idea de cómo lo haré, me parece muy cómico la manera en la que ambos niños se paran a mi lado en el medio de la sala y empiezan a darme ideas algo fantasiosas sobre como hacer el techo. Al final me decido por simplemente buscar las sillas más altas que tengo en mi casa y colocar las sábanas sobre ellas, no quedo muy contenta con el resultado pero como a los niños parece encantarle no digo nada y finjo que también me parece increíble, haciendo las especias de sala de cine nos demoramos más de lo que creía por lo que antes de empezar a ver alguna película hago un pequeño almuerzo y aunque los niños pelean porque quieren meterse ya a la sala, no les dejo opción y los hago comer primero.
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