Fue dando sus vuelta la segunda, tercera, cuarta y así sucesivamente y su confianza iba en aumento en la octava vuelta pasó al vehículo que tenía delante y se ubica en la posición número cuatro, siguió su recorrido mientras los minutos en el reloj corrían y disminuía los kilómetros por correr, el monoplaza alcanzó una velocidad superior a los trescientos setenta kilómetros por hora. En la vuelta décima novena, pasó a la tercera posición, así continuo su recorrido por el circuito, su adrenalina cada vuelta iba en aumento y las ganas de ganar lo invadían, debía llegar dentro de los primeros tres, después de once vueltas más, se ubicó en la segunda posición, entró a los pits a cambiar cauchos y retomó la marcha, en la vuelta trigésima segunda, en eso un compañero de la escudería Black, lo go

