De seguida llamaron para la premiación, lo convocaron en tercer lugar y le dieron su medalla de bronce, un trofeo con una dimensión entre treinta y cinco y cuarenta y cinco centímetros, le entregaron un ramo de flores y una botella de champán, de inmediato la abrieron y la agitaron, iniciando así una ducha de champagne de los ganadores, mientras sonaba una música de fondo y los tres con grandes sonrisas se bañaban entre sí. Al terminar el protocolo, su familia salió camino al hotel, solo se quedó su padre, enseguida fue hasta donde Camilla, le entregó las flores. —Creo que no hay más nadie merecedora de estas flores que tú, mi amiga del alma, con quien he construido este sueño de los autos, las carreras, la velocidad, me has acompañado en mis grandes momentos y hoy quiero agradecerte obs

