—No es del todo cierto, siempre me ganabas jugando al fútbol, eres mejor para las matemáticas que yo y las chicas terminan dejándome por ti—le dijo Taddeo. —Y no pude dedicarme profesionalmente al fútbol, porque tu destacabas más en automovilismo—manifestó molesto—sabes cómo me siento en que seas admirados por todo, y siempre quede en segundo lugar. —Yo siempre amé los autos, y me propuse como meta llegar lejos en este deporte, pero te juro que no planifique que tú no pudieras cumplir tus sueños, si querías eso debiste trabajar para ello. Y en cuanto a lo de ser admirado por todo, no es del todo cierto, Camilla te ama y te admira profundamente, para ella no existe ningún hombre más cautivador que tú. Camilo hizo una mueca. —¡Por Dios! Ella no me gusta como mujer, es una mal hablada, qu

