—Eres un maldito imbécil Taddeo, Alondra es demasiada mujer para ti, no la vuelvas a tocar, es que ni siquiera sabrías que hacer, porque a ninguna mujer has tenido, me pregunto ¿Es por tus estúpidas ideas o por qué no te excitan ellas? A la prensa debe encantarle publicar que el novel piloto de fórmula uno, de la escudería Ferrari, es marica —concluyó carcajeado. —¡¿En serio Camilo?! No necesito cogerme a una mujer para sentirme hombre, que lástima con los tipos que miden su hombría por la cantidad de mujeres con las que fornican. Y en cuanto Alondra, le gustó que la besara, se excitó muchísimo, ¿Es culpa mía? Bueno tal vez si, por besar tan bien, creo que mejor que tú— y sin decir nada salió de la zona del jardín. Pasaron los días y debió viajar a Bahréin para su segunda competencia, su

