—Taddeo, alguna vez te imaginaste que estaríamos en la fórmula una como parte protagónica, bueno creo que tú sí, pero sabes la sensación que me dio cuando toqué el primer monoplaza de F1, acaricié las piezas del auto pensando que era la sensación más placentera que había tenido en mi vida—expresó con una gran sonrisa que iluminaba su rostro. Él la miraba con ternura, es que Camilla era vitalidad, decía lo primero que se le cruzara en la mente, sin importar lo que los demás pensaran. —Estoy feliz y más por lo que significó ser parte de los mecánicos que trabajaron en tu monoplaza. —Sí y cuando al final de esta temporada sea el campeón mundial y por años consiga imponerme —dijo engreído—, te sentirás más orgullosa de haber trabajado en mi automóvil. Camilla se quedó viéndolo y expresó re

