Envidia

1378 Palabras

(Almendra)  Nos sentamos con la mamá de Roxana y, luego de pedirle disculpas por mi actitud y enojos de hacía unos días, le contamos lo que había sucedido. ―Por Dios, la maldad no tiene límites ―comentó la señora Ely. ―Ahora no sé si don Alfonso va a investigar igual o no, yo creo que mejor lo deja así ―dijo Roxana. ―El problema, hija, es que estos hombres no se detienen y si el marido de esa niña está involucrado, menos; él va a querer vengarse de ella a toda costa y ya demostró de lo que es capaz. ―Eso es verdad. ―Ojalá metan preso a toda esa manga de delincuentes. ―Ojalá, mamita. ―Y usted, tiene que haber sido el susto de su vida con esos tipos apuntándoles ―me dijo la señora Ely. ―Horrible ―admití―, yo ya veía que se le escapaba una bala y nos mataba. ―Menos mal que

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR