Esmeralda se encontraba al borde de las lágrimas de la emoción, su rostro desprendía demasiada alegría, ella rápidamente asintio y él dijo - Casémonos hoy mismo - - ¿Tanto lo desea? - cuestiono ella acercándose a él de una forma suave, le acaricio el rostro, recorriendo cada centímetro de aquella piel bronceada, la mirada de ella se poso en aquellos ojos verde oliva y después volvió a decir - Si es a su lado, en ningún momento dudaría de mi deseo de casarme, no solo ha hechizado mi cuerpo, si no que al mismo tiempo mi alma se ha entrelazado con la suya ... - Él asintio y la abrazo de una forma suave, inhalando profundamente el aroma que tanto lo cautivaba. - ¿Hay algo que desees en tu boda? pídeme lo que quieras Esmeralda, yo deseo que sea tal cual soñaste algún día - Esmeral

