Capítulo 6: Un rato con las chicas.

1576 Palabras
Capítulo 6: Un rato con las chicas. 【Paulette】 Han pasado dos semanas desde el accidente con la maldita. No he vuelto a ver a Zion, simplemente ahora estoy acompañada de las trillizas. Me enoja que después de todo lo caballeroso, todo lo dulce que fue conmigo se desapareciera. Jamás pensé que sería tan difícil hacer amigos en esta Universidad, sin embargo agradezco aquella estúpida broma que me hicieron ellas, no sabría cómo hubiera sido mi vida aquí sin esas mocosas. Caminando hacia alguna mesa para almorzar junto con Alish, me percato que Zion, está hablando con una chica que he visto muchas veces en la casa. --->No le tomes importancia Pau, tú eres más importante. Casualmente nos sentamos en la misma mesa en la que comí aquel día con ese baboso. -Oye. ¿Pauu?.- Me hace señas con las manos para que le preste atención. -¡Pau!.- Me chasquea. -Perdóname Alish, no quise ignorarte solo que…mi mente está en otra parte.- Me disculpo y empiezo comer mi sándwich con papas fritas. -Ya veo, ha, en donde estabas por qué te estoy preguntando como vas con matemáticas y no me dices nada.- Me hace un puchero súper tierno distintivo de ella. -Gracias a la genética se me da bien matemáticas, si tienes problemas te ayudo.- Le ofrezco mi ayuda para deje los berrinches de lado. -Gracias, ah, allí viene Alba con Alma.-Casi en un suspiro Alish anuncia la llega de sus hermanas a la mesa, no obstante creo que está frustrada. --->Supongo que esta así porque no paso mucho tiempo con ella, siempre estoy con Alma o con Alba. Siempre busca estar conmigo a solas. -Good morning pajaritas.- Dice efusivamente Alma besándome la mejilla, sentándose a mi lado. -¿Cómo estás?.- Me pregunta Alba con una pésima actitud igualmente saludándome con un beso en la mejilla. -Mírate cómo estás tú, pareces recién follada.- Le tomo un mechón rebelde sutilmente lo dejo caer. Con un manotazo aparta mi mano. -Es… porque lo estoy.- Todas nos reímos incluso Alba excepto Alish parece incomoda. -Alba…Alba…Alba…Mi querida  Alba ese chico que te folla te trae loca.- Dice Alma apoyando sus nudillos en su mejilla, con una mirada pensativa examina a Alba. -Bueno…¿Ya saben que el profesor de educación física estaba tirando en el techo con la profesora de biología.- Suelta Alma como si fuera el chisme del año. -Ya yo lo veía venir ya que el profe venía a todas la clases de laboratorio y siempre la cortejaba, esta se sonrojaba, pues… mira adonde llevaron todos esos calores.-Me paseo un dedo por mi mentón mientras que explico metódicamente como cedió su cortejo. -Wao, Pau eres muy observadora.- Me alaga Alish con un leve sonrojo. -Pues gracias Alish.- Le sonrió sinceramente y entre risas, chismes, conversaciones subidas de tono, todo lo que tenga que ver con información jugosa se discute en la mesa. -Pues, qué tenemos aquí.- Se acerca una silueta familiar, con los brazos cruzados. --->Ah, es el idiota de Ray. -Hola, no te había visto hace unos cuantos años.- Brome ante la cantidad de tiempo que me valeverga. --->En realidad no tengo nada que ver con Ray, lo único que si no me gustan los niños de mami y papi. -No me interesan esas perras, solo tu cariño.- me guiña el ojo tomando mi mentón. Con una cara de confusión tomo su muñeca y lo retiro de mi rostro. -Te has tropezado tres veces…( Empiezo a contar con mi mano)… Uno llamaste perras a mis amigas; Dos te acercas a mí cuando no está Zion, ja, de seguro le debes tener miedo y Tres… No me deja terminar y me empieza a horcar con una mano. -Las perras que ladran no muerden y tú… eres una de ella.- Acerca su rostros lentamente al mío. Hasta que… ¡Pum! Él cae contra el piso y me suelta al instante. -No le vuelvas a poner tus sucias manos sobre ella, imbécil te lo dije no te acerques a ella, maldito.- Esta frente a mí un Pelirrojo con la respiración agitada como si hubiera corrido una maratón, despeinado, sudado y súper ardiente. --->Pau, deja de pensar en aquellas vulgaridades. Me reprendo antes pensamientos impuros. Ladeo la cabeza tratando de olvidar aquello, Ray se va con una hemorragia nasal,  maldiciendo a Zion y que se las pagará. -Creo que esta demás preguntar pero…¿Estas bien?.- Me pregunta apoyándose de sus rodillas para estar de mi altura, con las llemas de sus dedos pasa sutilmente donde estuvo la mano de Ray en mi cuello. -No esta demás preguntar estoy bien, gracias.-Sonrió tomándole la mano que esta toda roja por el golpe que le dio a Ray. Me sonríe y pasa una mano por mi cabello. Me empieza a besar  todo el cuello. -¿Qué haces Zion?.- Pregunto extrañada mente contenta por lo que está haciendo, separándolo de mí. -Estoy…(Besos)…curando por donde te tocó.- Finalmente se apartan y me sonríe guiñándome el ojo se va, con el mismo enigma que vino. Como una boba veo cómo se va, son una sonrisa que se dibujó en mi rostro por verle otra vez. -Pauuu, Tierra a Pau.- Me grita con un tono moderado Alma, lo cual pego un respingón. -Perdónenme tampoco fue mi intención atraer los problemas.- Con la cara de vergüenza, termino mi sándwich. -Como sea ya yo me iba.- Especta Alba despidiéndose de sus hermanas y revolviéndome el cabello. -Hey.- Me quejo arreglando otra vez mi cabello mientras lo hago veo a Alma y a Alish, Alma me mira con cara de “Como sea” y Alish me mira hipnotizada la cual arqueo una ceja y esta se activa y empieza a comer de nuevo. Nos disponemos a caminar hacia el aula B-35, la cual es especialmente para matemáticas con la profesora Rosswell, ella es una señora de 54 años, siempre está en búsqueda de chicos pudientes para que la mantenga, la mayoría del tiempo se sale con la suya ya que cuando era joven le metió mucho al gym y supuestemente tiene un culo envidiable. --->Eso es ridículamente absurdo. Sin ánimos de verle la cara porque por la misma razón, cuando escribe en el pizarrón menea el trasero atrayendo la atención de los chicos. -No me gusta ver clases con esa asaltacunas.- Dice Alma volteando los ojos y abriendo la puerta, el salón está casi vacío exceptuando los nerds o los que por ahora no consiguen novia por su físico y la única distracción o insinuación que podrán tener es de la profesora Rosswell. Nos sentamos en los últimos cubículos y poco a poco se va llenando de más estudiantes. -Bien, déjeme les escribo la tarea primero en el pizarrón y luego procedo a explicárselas.- Expone y lentamente escribe en el pizarrón, volteo para no ver la extenuante danza. -Alish, ¿Tienes algún chico o chica a tus pies?.- Pregunto sin previo aviso haciendo que Alish de un pequeño salto sobre su asiento y me mire descompuesta y pensativa. -No…Aún no.- Me mira y en seguida dirige su mirada a su libro de matemáticas. -No seas tan borde, ¿Te hice algo?, ¿Te molesto?.- Pregunto con mis nudillos apoyados en mi mejilla, estoy algo confundida ya que siempre es amable conmigo. -No solo que… Las preguntas que haces son… Difíciles para mí de responder.- Me mira de reojo asegurándose que le esté dando toda mi atención. Sonrió y al parecer se sonroja, mete más su cabeza en su libro. --->Es super tierna Alish el hombre que la tenga será afortunado. -Señorita Baudelaire se ha ganado una sanción por hablar en clases.- La estruendosa voz de la profesora Rosswell me descoloca y volteo para encontrar con la punzante mirada, con sus brazos cruzados, me exige una respuesta. -Como usted diga…Agh…-Refunfuño por debajo con una mirada desafiante, la reto. -Espéreme después de clases.- Se voltea y sigue con su trabajo, cabe destacar que todas las miradas  están en mí. -Gracias por darme toda su atención.- Agradezco con una sonrisa falsa y dirijo mi mirada al libro que tengo enfrente. Con los minutos pasar, cada momento se vuelve más extenso y aburridos pero mi amor por esta materia me mantiene firme ante las ganas de dormir. Entre todos, se puede observar que unos están dormidos otros como yo estamos luchado para estudiar, otros que si están resolviendo los ejercicios, otros que solo testean como Alma. -Shh.- Trato de llamar la atención de Alma. -Shh.- Golpeo levemente su pierna, ella me mira fastidiada. -¿Qué?.- Susurra para no llamar la atención  de nadie. -Por eso no sabes nada de matemáticas.- Le riño. -No quiero de después me pidas la tarea…. -Ok, ok ya voy, ya empiezo a escribir.- Como bala salida de un arma empieza a mover la mano. -Te quiero mucho.- Le susurro. -Yo también cualquier cosa te pregunto.- Asiento y resuelvo mis propios problemas. -45 minutos después- -Señorita Baudelaire necesito unos minutos de su tiempo.- Me llama la profesora Rosswell antes de salir. -Vayan a la casa ahorita las alcanzo.- Me despido de Alma y Alish, dirijo mi mirada de fastidio hacia la profesora  Rosswell, Alias: Grano en el culo. -Solo necesito hablar con usted.- La miro impotente y me siento frente a ella.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR