Marcel Me siento aliviado porque está aquí. Llegó molesta, lo entiendo. No pudo hacer su show completo, a diferencia de ella, su padre si sabe lo que significa que me deje así: la imagen de los dos, el dinero, las apariencias. Y mi plan, eso no lo sabe ninguno de los dos. Me encierro en mi oficina a hacer llamadas, hablar con jueces, abogados, debo ser discreto. Él también es poderoso. Gonzalo está tan cerca. Decido que comeré a la mesa, la espero en el comedor. No aparece y le pido a una de las empleadas que le avise que la comida está servida, la empleada regresa enseguida. —La señora no tiene hambre, no bajará—dice. Le agradezco sonriendo. Ahora no tiene hambre, más tarde quizás tampoco, necesita desesperadamente llamar la atención. Suspiro frustrado, es una chiquilla inmadura. Com

