+++ Después de un par de horas charlando con Clara, finalmente nos despedimos. Ella tenía que volver al trabajo y yo necesitaba regresar a casa de mi abuela antes de que comenzara a preocuparse. —Cuídate, Sophie, ah, el número desconocido que te llamará es… Ya, no te asuste, seré yo —me dijo, dándome un fuerte abrazo antes de volver al mostrador. —Lo sé, nos vemos pronto —le respondí, sintiendo una calidez en mi corazón. Salí de la cafetería y detuve otro taxi. Durante el trayecto, me permití pensar en todo lo que había hablado con Clara. Sus palabras de apoyo y consejos me habían dado la claridad que necesitaba. Pero ahora, debía enfrentar la realidad. + El taxi me dejó a una cuadra de la casa de mi abuela. Pagué al conductor y comencé a caminar por la calle oscura y tranquila. Sin

