Capítulo 1
En algún lugar de España
Si hay cosas que un ser humano puede odiar es no tener control sobre su vida y que un ser querido muera. Mas si es a una edad muy temprana. Destiny estaba siendo testigo de ese hecho, estaba a 100 metros viendo como una madre se doblaba, lloraba y gemía de dolor. Su hija la más joven había muerto. Bien dice un dicho popular, aunque ella no recuerda donde lo escucho, pero aplica para casos como estos: Un padre jamás debería sufrir la muerte de uno de sus hijos.
Si uno era un tanto reflexivo pensaría que la muerte tarde o temprano tendría que llegar a nuestra vida, pero si tu precaria vida llegaba a su fin de manera tan trágica, negarías y maldecirías a algún ser supremo por la situación. Aunque es más tu enojo contra aquellos que cortaran la vida de un ser indefenso. Sobre todo, si el que mato a tu hija fuera el conocido mafioso del poblado.
Tu dirías, pero ¿y la policía, donde esta? Destiny sabe la respuesta a esa interrogante y es: Son todos cómplices del asesino. Así como también surge la pregunta ¿Dónde estaba la justicia? Y ella sabe la respuesta: La justicia estaba en sus manos.
Aunque Destiny tiene algo de remordimientos ya que si hubiera prestado un poco más de atención a su vigilancia habría evitado que la pequeña Emma fuera asesinada. Destiny ve a la distancia como va bajando el féretro. Mientras los gritos de la mamá de Emma se escuchan con estruendo en el lugar.
La señora Fausta una persona muy querida, lloraba por la pérdida de su hija mientras sus dos hijos mayores, ayudaban con el sepelio. Algunas vecinas estaban con la señora dándole apoyo y varias personas más, que sin ser familia están ahí para apoyarla.
Destiny había visto lo mucho que la gente apreciaba a Fausta. Quien era una de esas pocas personas que sabía ser agradecida con la vida. Ella desde pequeña salió adelante. Cuando muy joven quedo viuda no dejo que la vida la derrotara a base de esfuerzo puso su panadería. Que es muy famosa en el lugar, después ayudo al poblado con un comedor comunitario que cobraba por unas pocos euros los alimentos de la persona que quisiera ir, pero si una persona sin hogar, huérfanos o quien tuviera hambre aparecía en el lugar siempre tenía una comida caliente.
Fausta era considerada un ángel por muchos. Así que lo que le sucedió conmociono a todos.
Destiny sintiéndose mal por los gritos y el llanto, se aleja del lugar. Camina algunos metros y se sube al Fiat 2008 que a rentado. Extraña horriblemente su Camaro 69 pero para su trabajo es suficiente, por el momento. Sale del camposanto y toma la carretera que la llevara hasta el departamento que le sirve de lugar de descanso. Mientras circula por la zona va repasando los antecedentes del trabajo que le han encargado.
Nino Valencia 38 años 1.70mt de altura peso 80 kilos. Divorciado y sin hijos. Distribuye drogas en muchas de sus variedades en los bares, escuelas y sitios donde menos uno cree que pudieran estar. Tiene a su cargo a 30 personas. Su cuenta personal haciende a 20 millones de euros. Tiene comprado a varios policías locales, así como a varios magistrados. Fuma y bebe como cosaco. Tiene una preferencia por las jóvenes entre los 12 a 15 años. Cuando sale con prostitutas les pide que se disfracen de colegialas.
El prefería que sus “niñas” fueran dóciles, dispuestas, pero si no las drogaba hasta que perdieran el control y no supieran decir que no. Emma fue sustraída del parque donde estaba con sus amigas. Muchos en el lugar sabían las “mañas” de Nino, pero el poder y el dinero intimidaban a todos.
Menos al cliente de Destiny.
Un señor que le ofreció una cantidad generosa para que ella se hiciera cargo del asesino de su hija. Un señor que fue a todos lados, pero siempre obtuvo la misma respuesta: No podemos hacer nada.
Aun cuando el tenía las pruebas suficientes nada pudo hacer. Asi que un día buscando en los lugares de la peor calaña, alguien le paso el contacto de un asesino. Quien por una cierta cantidad de dinero podría ayudarlo con su problema. Él esperaba a alguien como las películas mostraban; un hombre grande, fuerte, con cara de malo. No a una jovencita, mirada tranquila y que parecía que iba al ESO (Educación Secundaria Obligatoria) cuando en realidad ya tenía 20 años.
El muy dudoso, pero con ganas de venganza la contrato. Ella desde un principio le dio sus condiciones. Él por supuesto acepto, todo era poco por matar al desgraciado que asesinó a su pequeña de 12 años.
Destiny de inmediato se trasladó para estar cerca de su objetivo, al cual desde las sombras estudio, hizo su itinerario y por supuesto visito la casa donde Nino vive. Viendo los pros, contras y cualquier cosa que pudiera usar a su favor. Con lo que nunca conto Destiny fue el distraerse con una llamada de su mejor amiga y no pudiera frustrar el secuestro de Emma. Eso es algo con lo que tendría que vivir en su conciencia.
***
Una semana después del sepelio. Madrid plaza “La plaza del Dos de Mayo”
Lena mira frustrada el mapa que tiene en sus manos mientras ve la gente pasar quiere pedir ayuda, pero su orgullo se lo impide. Asi como dejo al grupo del colegio para explorar sola, ahora tendría que asumir las consecuencias. Camina tan distraída que de pronto choca con el cuerpo grande de un hombre. Afortunadamente el reacciona rápido, la toma del brazo y ella no cae redonda al piso.
—Lo siento señor.
Nino Valencia mira a la jovencita que choco con él admirando su físico tal cual le gusta, el uniforme escolar, una mirada inocente, pero con algo de coquetería juvenil. Lanza una mira a sus acompañantes, que ellos de inmediato entienden
—No te preocupes. — Le dice mientras señala el mapa. — Veo que tienes dificultades ¿Te puedo ayudar?
Mira como ella suelta el aliento haciendo que sus pequeños pechos se muevan, cosa que el mira con deleite. Admira su cuerpo cosa que le agrada ya que es pequeña y delgada, su cabello n***o va sujeto en una media cola, su uniforme de deportes es fantástico ya que se ve su culo respingón y su juvenil cuerpo luce mucho.
—La verdad sí. Vengo de excursión por parte del colegio, quise escaparme un rato y visitar la ciudad por mi cuenta, pero solo he conseguido perderme.
—¿Cuál es tu destino?
—Quiero ir al Palacio de Altamira.
—Vaya pues si estas algo lejos. ¿Nos permites acompañarte?
Lena lo mira y siente que debe negarse, además los hombres que van con él no se ven de mucha confianza. Nino como si intuyera le da una sonrisa tranquilizadora.
—No te preocupes, veo que tienes la edad de mi hija y si ella estuviera en una situación parecida me gustaría que la ayudaran. Estos caballeros son mis guardaespaldas, ya que soy un hombre de negocios y debo tener cuidado. Asi que tranquila estas a salvo.
Lena lo sopesa unos minutos y sabe que no tiene opción, puede pedirle ayuda a alguien mas o tener un fuerte regaño de la encargada.
—Si no es mucha molestia, acepto la ayuda señor.
—Fernando.
—Un gusto Fernando, me llamo Lena y disculpa la molestia.
—Veras que no es molestia vamos no está lejos caminando.
Avanzan unos pasos cuando el estómago de lena hace un fuerte ruido. Haciendo que se sonroje.
—Lo siento mucho, salí tan deprisa del hotel que olvidé almorzar.
Nino viendo su oportunidad, decide dar el gran paso.
—Vamos te invito a almorzar, tengo hambre. Asi aprovechamos y almorzamos juntos.
—No quiero molestar. Usted tal vez tenga prisa…
—No te preocupes, además mis compromisos empiezan más tarde. Ven conozco el lugar ideal.
Lena confiada y con hambre acepta. Agradeciendo que encontró a una buena persona.
*****
Lena va regresando poco a poco en sí. Siente el cuerpo un poco adormecido, pero poco a poco recupera la movilidad. Siente que esta sobre un muy blando colchón. Abre los ojos sobre saltada y mira que estaba en una habitación, sabe que no es de un hotel, si no de una casa. Espantada toca su cuerpo y nota que aun trae su uniforme escolar. Mira alrededor y ve que una luz se filtra por una puerta, de la cual sale en bata Nino. Quien al verla sonríe y se acerca hasta la cama.
—Por fin despierta.
—Don… ¿Dónde estoy?
—En mi casa. No sabes cómo me contuve hasta llegar aquí.
Lena empieza a sentir miedo, jamás pensó estar en una situación semejante. Jamás pensó que un simple almuerzo con un desconocido trajera esas consecuencias. Sabe que debe de pedir ayuda, asi que cuando se dispone a gritar, Nino ya cerca de ella al ver sus intenciones se ríe y se sube a la cama, mientras se despoja de su bata. Lena trata de escapar, pero él es mas fuerte que ella. Rápidamente trepa por su cuerpo, dejándola de bajo de él.
Besa los labios de la joven con saña, ella espantada lo muerde provocándole una herida.
—Maldita perra.
Nino molesto le suelta una bofetada. Lena le escupe, él trata de golpearla de nuevo. Cuando de pronto siente que su cuerpo no reacciona espantado trata de bajarse de la cama y averiguar qué sucede, pero solo logra caer redondo al piso. Lena con gestos controlados, se agacha y le susurra al oído.
—Estas listo para jugar ¿Verdad?
Nino espantado mira como su cuerpo no reacciona, no puede mover ni un dedo. Es como si estuviera muerto, pero puede ver, escuchar y sentir, pero su cuerpo estaba paralizado. Ve como se acerca Lena, pero luce distinta nada de la inocencia o juventud se muestra en su rostros es como si fuera un adulto en un cuerpo de niña. Sus ojos son mas maduros de lo que su cuerpo dice.
—Nino, Nino me has dado muchos quebrantos de cabeza. Eres un maldito escurridizo.
Él quiere gritarle hacerle preguntas, pero ningún sonido sale de su boca.
—No te esfuerces, te inyecte un poderoso paralizante. El haberte mordido, fue un gran placer, aunque tuviera que acercar mi boca a ti. Bueno ya que estamos solos y tu gente no vendrá esta noche, tengo todo el tiempo del mundo para disfrutar de tu cuerpo. Aunque no de la manera en que tu quisieras.
Lena se separa de él y va hasta un mueble. Un librero empotrado en la pared izquierda de la habitación hurga en la parte de atrás y saca un pequeño envoltorio. Lena se acerca hasta Nino y el horrorizado ve que son instrumentos quirúrgicos.
—Bueno Nino, hoy pagaras con creces lo que has hecho a lo largo de estos años. Porque aunque no lo creas.— Le decía mientras sacaba sus instrumentos y luego se ponía unos guantes.— yo solo iba a acabar contigo con dos certeros disparos, pero tuviste que poner tus desgraciadas manos en la pequeña Emma. Asi que esto será muy personal.
Lena toma un bisturí y sin contemplaciones lo clava en el muslo izquierdo de Nino, lo arrastra unos centímetros. Nino solo puede abrir sus ojos desmesurado, ya que no puede gritar o alejarse del dolor. Lena toma con su mano izquierda el m*****o flácido de Nino, el quiere morir ya que sabe las intenciones de ella.
—Esto es por todas las vidas inocentes que tomaste, por el dolor de sus familias. Nunca he hecho algo como esto, asi que tú serás mi primer experimento.
Lena mira el odio en los ojos de Nino, cosa que le trae sin cuidado. Hace mucho que dejo de sentir para que le doliera.
—Así que Nino, despídete de este mundo y recuerda que una mujer una indefensa mujer te derroto. Recuerda mi nombre para que lo que te queda de vida y en la próxima, tiembles cuando lo escuches. Destiny, ese es mi nombre.
Y con un movimiento certero, ella corta el m*****o de Nino. Haciendo que la tortura apenas empiece.
**********
“Si nos acaba de sintonizar, les comentamos la noticia que ha estremecido a la ciudad. El que se creía un importante empresario fue asesinado en su domicilio y decimos que creíamos empresario, pero nos fueron entregados varias pruebas donde se constata que todo es cierto. El narcotraficante Nino Valencia fue encontrado muerto en su casa. Según algunas fuentes su muerte pudo ser un ajuste de cuentas ya que la saña con que fue asesinado asi lo confirma. La policía no ha dicho algo al respecto. Aunque lo que si han confirmado es que él fue el responsable de varias niñas en los últimos años. Los informes dicen…”
Un señor de edad avanzada apaga la televisión, siente que ha escuchado lo suficiente.
—Muy bien señor. El dinero está completo.
Una joven con el cabello color rubio lo mira mientras toma una mochila con el pago por su trabajo. Si él no supiera que es la misma persona no la reconocería, ella parece un camaleón cambiando a su antojo.
—Aún no sé cómo agradecerle por lo que hizo.
—Usted paga y yo hago el trabajo. Eso es todo.
El suelta un suspiro y voltea a ver la foto de su pequeña hija. Su muerte vengada, tal vez no la trajo de vuelta, pero mitiga su dolor. El señor voltea y se sorprende cuando se da cuenta que estaba solo en la habitación. Escucha el ruido de una motocicleta. Sabe que ella se ha ido.
Destiny toma las curvas de la carretera con gran facilidad, alejándose cada vez mas de aquel poblado español. Aunque antes paso a la casa de la señora Fausta y dejo una generosa cantidad de dinero para que siga ayudando a su comunidad.
Quiere llegar a casa, jugar con sus perros y porque no, hasta molestar a su ama de llaves. Ya que después de ese tipo de trabajos se quiere distanciar de ellos, pero el trabajo no la deja. El intercomunicador que tiene en su casco suena. Resignada contesta.
—Destiny un nuevo trabajo te espera.
—¿Dónde?
—Turquía, el hijo de un empresario libanes fue secuestrado.
—¿Condiciones?
—Le entregaran vivo a su hijo si paga el rescate de 100 millones de dólares y el 40 por ciento de las acciones de sus empresas, al cabo de 5 días.
Destiny adelanta a un tráiler y con la confianza que la caracteriza, contesta:
—Dile al cliente que en 72 horas su hijo estará de vuelta en su hogar y el pago es el mismo.
Destiny se dirige a su ocupación, no sabe aun lo que viene lo que si sabe es que ella guía lo que sucederá.