Capitulo 5. Corazón perdido

640 Palabras
Tiempo presente Charles Carrington III le sonreía perversamente, sus dientes tan blancos como siempre, tuvo que levantar un poco su mirada pues era alto y corpulento como su propio hermano Michael, a pesar de los años se conservaba tan apuesto como siempre. Se escuchó decir con una voz extraña -Charlie que placer tenerte por aquí- pero su mente no estaba allí, estaba lejos muy muy lejos junto a una joven Calixta que había perdido la inocencia y el corazón por ese par de ojos celestes que ahora la miraban tan maliciosamente... -Whisky doble por favor- le pidió al barman mientras la observaba de arriba abajo. Calixta lo escucho y salió de su ensimismamiento. Él la observaba pero no había un solo rastro de la jovencita a la que le había hecho el amor una noche de verano hacía ya diez años. Era el mismo pelo, el cuerpo quizá mejorado, mucho más glamoroso pero lo más impactante era su mirada. Ni un apice de inocencia en ella, por el contrario un dejo de dureza y hasta amargura si debía ser franco. -Asi que la pequeña se ha casado- le dijo el al pasar como para sacar algo de charla. -¿Tu mujer no está por aquí?- respondió ella con evidente malicia. ¿Mujer? ¿a qué se refería? -¿Mujer? ¿de que hablas Calixta?- -Vanessa?- río con amargura -Esto es increíble...- El se puso serio. -Yo nunca me casé con Vanessa, Calixta- -¡Ah perdón! ¡ quizá nuestro último encuentro me dejó con otra impresión, mala mía!- dijo ella con sarcasmo. Su último encuentro, el lo recordaba bien. Estaba borracho en el establo y Vanessa, hija de su difunto capataz y hermana de Daniel quien se había convertido en su amigo y mano derecha dentro del rancho, fue a acompañarlo. Estaba tan amargado y dolido, y ella era tan seductora, que se la terminó cogiendo sobre una valla del establo de parados. Podía recordar perfectamente cuando llegó y lo vió, cogiéndose a quien también era su amiga. Su cara transfigurada y su huida...El intentó seguirla al galope, pero ella era más rápida y le llevaba la ventaja. Y no solo eso, sino que cuando fue a buscarla al rancho Falcone habia desaparecido para siempre, nunca más habia regresado y de eso habían pasado diez años. -Nosotros habíamos cortado- intentó justificarse él. -¿Lo habíamos hecho Charles?- le respondió con amargura. -Tres shot de tequila porfavor- pidió ahora ella en la barra. Cuando la sirvieron tomo uno atrás de otro. No era suficiente. Necesitaba más alcohol para tapar ese dolor. -Dejame la botella por favor- Dijo al empleado, y la tomó para irse de la barra. El la siguió. La agarró de un brazo. -¡Que carajo haces! ¡SUELTAME!- -Yo vine a buscarte...luego- Ella sonrió amargamente. -¿Que quieres que te diga? ¡FELICITACIONES! Llegaste demasiado tarde. Ahora déjame ir- se soltó del brazo y se fue bebiendo del pico de la botella, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas sin que pudiera evitarlo... Michael que vio la situación de lejos se acercó. Charlie sintió que alguien tocaba su hombro, mientras veía alejarse a Calixta. Cuando se dio vuelta un cross de derecha que no vio venir lo sentó de culo en el suelo,y eso que era un hombre grande. Se trataba de Michael. Lo agarró del cuello de la camisa y siseó. -No te atrevas a acercartele hijo de puta, ¡eras mí amigo se suponía que ibas a cuidarla! Tuve que atravesar un infierno para sacarla del pozo en el que la dejaste..Si te vuelvo a ver a un kilómetro a la redonda de mí hermana, ¡saco mí rifle y digo que fue un accidente de caza!- dijo escupiendo estas palabras y se marchó, dejando a un aturdido y estupefacto Charlie.
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