Ambos durmieron la noche entera en la misma cama. Cuando Mariela despertó al día siguiente ella se sentía adolorida, ella recordaba lo que había sucedido y no podía creer que se había acostado con Aurelio. Cuando había terminado de cenar ella se fue y se encerró en su cuarto y llamó a su amiga Ana, para contarle sobre el poco tiempo que le quedaba para tomar una decisión sobre la propuesta que Aurelio le había hecho. Su amiga la había convencido de que se emborrachara y se acostara con él, pero ella solo había tomado un trago cuando Aurelio apareció semi desnudo frente a ella, verlo así le había alborotado las hormonas y no le hizo falta estar ebria para acostarse con él. Ella sintió como Aurelio se movía en la cama así que cerró los ojos y se hizo la dormida, ella no quería enfrentarse

