Aurelio se quedó en silencio mirándola mientras que Mariela camino hacia el con su copa de vino en la mano. —Entonces no vas a decir nada. — le dijo ella cuando estaba frente a él. —¿Qué quieres que yo te diga? — le pregunto el, ya que no la tomaba enserio al darse cuenta de que ella estaba ebria, al parecer Mariela en vez de irse a dormir decidió al creer que Aurelio se había ido tomar del vino que había guardado en el apartamento. —Acaso no te gusta cómo me veo. — le dijo mientras daba una vuelta para que él viera su figura. — Te ves hermosa, pero ahora lo que está es ebria y lo mejor sería que te fueras a dormir. —No estoy ebria, solo estoy un poco prendida, pero si no quieres nada entonces me voy. — le dijo de forma coqueta. Aurelio no podía creer lo que estaba sucediendo, acaso

