Las horas pasaron y ya eran las ocho de la noche, Aurelio se había entretenido en su trabajo y no le había prestado atención al tiempo y mucho menos al hecho de que aún no había cenado, él tenía la idea de irse a cenar para su casa o quizás se detendría en un restaurante de camino, ya que así se le haría más fácil. Cuando iba de camino al restaurante decidió que mejor iría a visitar a Mariela, quizás ella allá cambiado de opinión y decide aceptar su trato. Cómo tenía hambre y aún no había cenado llamó a asistente para que se comunicará con uno de sus restaurantes y le llevarán un servicio completo para dos al apartamento donde tiene a Mariela. Por otro lado, Mariela estaba tirada en el sofá de la sala pensando en que debería prepararse para cenar, tenía hambre, pero no tenía ganas de come

