Aurelio estaba dando vueltas en su despacho mientras analizaba la situación y lo que significaba tener dos hijos con Mariela, si no fuera la hija del hombre que le hizo tanto daño a su familia él estaría feliz, pero esto es un completo desastre ya que él no puede estar con esa mujer. Su asistente entró a su oficina ya que él la había llamado con urgencia. —¿Aurelio qué te pasa? — le dijo preocupada al ver la copa rota en el suelo y el rostro de él que parece estar desorientado. —Pasa que al parecer el diablo me está haciendo una sucia jugada. —¿Qué quieres decir con eso? — le preguntó a una más confundida y deseosa por saber qué es lo que a él le está sucediendo. —Hoy me acabo de enterar quien es la hija del hombre que arruinó a mi familia. —En serio, pero eso es lo que tú querías,

