La luz me hace daño incluso con los ojos cerrados y me pica la nariz. Me intento mover un poco, pero tengo poco espacio hasta llegar al borde de la superficie donde estoy durmiendo. Mi cabeza se pone lucida en un segundo y recuerdo donde estoy, pero no recuerdo haberme quedado dormida. Abro los ojos de golpe y trato de sentarme en la cama, pero me mareo al intentarlo. El cuerpo que está a mi lado se mueve al notar mi malestar. - Vaya, españolita, estas algo mareada, parece.- Nero pega su cara a la mía. Mi cabeza nota que la habitación da vueltas sobre mi. Trato de volver a levantarme para salir de la cama y de la habitación si fuera posible, pero mi cuerpo no reacciona bien y me dan nauseas. -Voy a pedirte algo para esa resaca.- Nero se levanta y veo con agrada que aún lleva la misma rop

