El doctor del aeropuerto me revisa y Nero está a mi lado en todo momento y justo, cuando se va a ir y yo tengo la intención de dejar pasar el tema, le pregunta si puede hacer una prueba de embarazo. - Para ello sería mejor que me acompañara a nuestro consultorio. ¿No sería mejor que tomaran su vuelo e hicieran la prueba cuando lleguen a su destino? - El doctor parece muy sensato y estoy a punto de decirle que tiene razón, pero Nero se adelanta y pide ir a la clínica a realizar la prueba. Nos montamos en un carrito eléctrico y comenzamos a correr en ese trasto por todo el aeropuerto, junto al equipo que llegó a atendernos. La gente que se va o llega, nos mira pasar en ese trasto por los pasillos y estoy sufriendo como una niña por la vergüenza de ser el centro de atención, cosa que odio.

