Al volver al comedor Nero se da cuenta que he llorado porque me mira extrañado, pero no dice nada, solo me llama para que me siente a su lado y me da un fuerte abrazo mientras los hombres siguen la conversación en la que estaban cuando volvemos. Han hablado de la empresa italiana que ha comprado todo, de las escrituras de la casa que harán llegar a nuestra cada en Madrid y en que mañana pasaremos el días juntos, para despedirnos. La hora de la acostarse es muy alta en la madrugada y cuando Viki me viene a buscar a la cama, ya entrado el día me recuerda a los cansada que estaba cuando trabajaba allí, pero también estaba tranquila y feliz. Nero se levanta con nostras y nos aseamos juntos, como una verdadera familia de vacaciones. Michel llama a la puerta y anuncia que Ama nos ha dejado el de

