Capitulo 4

1691 Palabras
Gunther Beso la frente de Aubrey, me separo unos momentos para verla dormir, recuerdos a mi mente llegan sin que pueda detenerlos, si hubiera sabido, si tan solo hubiera sabido, sé que no soy un ángel, he hecho cosas de las que no me enorgullezco y espero ella ni Aiden llegan a saberlas alguna vez. Pero de esas me arrepiento, de lo que le hice a Aubrey me arrepentiré toda la vida, sin saber caí en el juego que mi padre quería.  Me acerco a la cuna de Aiden, que está en la habitación de al lado, solo nos separa un estante de libros que Aubrey ha puesto en medio de la habitación, mi chica tan creativa ha llenado toda la casa de libros. Me aseguro de que Aiden este dormido, a su lado está el león de peluche que le he regalado, no lo suelta ni siquiera cuando tiene que dormir, beso su mejilla y lo cubro con la manta que ha enrollado al final de la cama. Mi teléfono vibra y tengo que salir de la habitación para contestar. En cuanto veo la pantalla me sorprendo al ver quién es. Tyler, suele desaparecer cuando quiere y aparece cuando nadie le llama, y menos lo esperas, es la clase de amigo que está siempre para las desgracias y pocas veces para tus tiempos felices. —¿Necesitas dinero? —escucho el motor de la moto y sé que esta sobre ella otra vez— ¿conduciendo otra vez? —No puedo temerle toda la vida ¿o sí? Estoy afuera de tu casa, ¿por qué están las luces apagadas? ¡Joder hombre es solo media noche! —¿Estas acá? —Tomo las llaves de la mesa frente a la puerta y me decido a salir cuando escucho pasos en la escalera. Es Aubrey me mira desde desde el ultimo escalón algo dormida aún. —¿Dónde vas? — ella me mira algo confundida. —Tengo trabajo que hacer nena, estaré aquí en la mañana lo prometo— escucho la risa de Tyler en el teléfono, Cabron— vuelve a la cama. —¿Vas a decirme en que estas trabajando? —suspiro y miro mi reloj. —Hablaremos de eso cuando llegue, ¿está bien? ahora vuelve a la cama por favor— ella no está convencida de nada de lo que digo, pero de todas formas vuelve a la habitación, sé que debo decírselo, pero va a molestarse cuando lo haga. —¿Que mierda fue esa Gunther? ¿Alana esta aquí? —cierro la puerta y camino fuera de casa, tomo la entrada del bosque, solo me basta caminar un par de pasos para encontrarme con Tyler en la moto, aun está riéndose, ¿cuál es su problema? —Cierra la boca Tyler— me mira fingiendo inocencia. —Eh hombre no te enfades! ¿Así recibes a tu mejor amigo? ¡venga ya! ¡vamos por unos tragos, podemos llamar a las chicas y pasar al Golden, merezco una bienvenida! —No puedo, tengo que trabajar— el me mira sin entender lo que digo, se ríe, pero se detiene cuando ve que yo no lo hago. —Tienes que estar jodiendo, ¿hablas enserio? ¿Qué paso macho? ¿Alana esta con histeria otra vez? —No estoy con Alana, lo hemos dejado hace mucho tiempo ya. Tyler frunce el ceño— ¿Entonces? ¿Ya te has tirado a una nueva? ¿cómo se llama? —dice animado y baja de la moto para darme un golpe en el hombro— ¿La has compartido ya? Quedamos en que siempre seriamos los primeros. Le miro frunciendo el ceño, jodidamente no iba a tocar a Aubrey— No la he compartido y no la voy a compartir, no vas a tocarla Tyler, olvídalo. —¿Como que no voy a tocarla? Quedamos en que nos daríamos la aprobación— me acerco a la entrada donde tengo estacionada mi motocicleta, saco las llaves y enciendo el motor, Tyler me mira sonriente sin entender que ocurre. Comienzo a conducir mientras le escucho pedirme que le espere. A Tyler le conozco desde el instituto, el chico tenía problemas, supongo que por eso no tenía cara para venir a jodernos, asique es un factor por lo cual nos hicimos buenos amigos. Tyler es seguro, un casanova, un Cabron a ratos, la mayoría del tiempo. Vive solo desde los dieciséis, su padre era un alcohólico y su madre lo abandono cuando era un crio. Le tengo mucho aprecio, estuvo conmigo cuando lo único que quería era mandar el mundo a la mierda, tristemente nunca estuvo en los buenos momentos, él era una extraña clase de amigo. Llegamos a la entrada de la ciudad y doblamos por el primer callejón, las luces del club ya están encendidas y algunas personas comienzan a entrar, esto me costara dinero. Estaciono fuera, Tyler me sigue detrás y sin despegar la vista del club me mira sonriente. —Ya decía yo que tenías que estar bromeando. —No estoy jugando, yo trabajo aquí— el me mira confundido. —¿Eres estríper? carajo Gunther, ¿qué ocurre contigo? — frunzo el ceño ¿será idiota? —No trabajo como estríper, me preocupo de la seguridad, ¿qué estás pensando Tyler? — —¿Te ocupas de la seguridad de un club de chicas que bailan desnudas? Cabron con suerte ¿podrás conseguirme algo? Me acerco a él para colocar mi mano en su hombro y darle un pequeño palmetazo en la mejilla— eh, si pudiera trabajar en otra cosa lo haría, pero bien sabemos que no podemos hacer eso ¿o sí? —Venga hombre, pasábamos tardes...noches en este maldito club ¿enserio tan deprimido te tiene tener acceso vip a esas bellezas ahí dentro? —Tyler, las cosas no son como eran cuando te fuiste, asique agradecería que no me metieras en problemas— me mira como si lo que le dije lo hubiera lastimado— anda, puedes entrar si quieres. —No necesitabas decirlo Cabron—  Camino dentro del club, las chicas están arriba del escenario ya, un par de clientes sentados en las mesas, unas chicas detrás de ellos, hoy hay un espectáculo para ellas y no tardan en llegar más para acompañar a las que están frente al escenario. Tyler se sienta en una de las mesas, una de las que alguna vez ocupamos, se supone que las chicas solo bailan y es todo, pero siempre hay gente que por un poco más recibe otro tipo de atenciones. Estoy harto de esto, pero por ahora no tengo otra manera, mi subconsciente dice que, si la tengo, pero esa me traerá más problemas que esta y no solo con Aubrey. Las chicas no tardan en llegar, a eso de las 1:30 de la madrugada esto está repleto y tengo un momento para ir a la barra por algo de beber, el chico que trabaja junto a mí ha llegado. Se lo agradezco porque estoy harto de esta porquería, no puedo dormir y en las mañanas quiero disfrutar el tiempo con Aiden, a Aubrey apenas la veré cuando comience sus clases y siento de pronto una presión en los hombros que jure jamás tener. Me recuerdo a mí mismo que es el cansancio y que daría lo que fuera por ver feliz a esa chica. —¿Que deseas Gunther? —el chico en la barra limpia un vaso mientras espera que responda. —Dame una cerveza helada por favor—el chico voltea para ir por lo que he pedido, suspiro desordenando mi cabello, comienza a estar muy largo. Apoyo mi espalda contra la barra las chicas comienzan a sacarse la ropa, en otro tiempo hubiera está seleccionando con cual me iría a casa, Tyler escogía una, mientras yo escogía a otra, las llevaríamos al Golden y terminaríamos haciendo cosas que no quiero recordar.  —¿Vas a bailar? — una chica castaña, pequeña de ojos claros mira el escenario mientras sostiene un vaso de soda en la mano. Volteo hacia la barra para tomar mi cerveza y ella sigue esperando una respuesta. —No— tomo el vaso y lo tomo tan rápido como puedo. —Pensé que bailarías aquí. te he visto seguido— —Trabajo aquí, gracias Mateo—le agradezco al chico el cual asiente con la cabeza, me alejo de la barra para seguir mi camino hasta la puerta cuando escucho la voz de la chica detrás de mi ¿aún sigue ahí? —Eh! ¿Puedo preguntar algo? —suspiro cansado, y volteo para verle, ella parece asustada ¿qué demonios hace aquí? —¿Esa es tu pregunta? — ella menea su cabeza y le miro esperando a que hable. —¿Crees que pueda haber un cupo para mí? — la miro y me pregunto si está hablando enserio. —Mira chica, no creo que ...este sea tu lugar, mírate, estas asustada y ni siquiera llevas aquí una hora. —¿Por qué crees que no puedo hacer esto? —frunce el ceño molesto. —¿por qué? llevas toda la conversación aferrándote a esa cartera como si necesitaras apoyarte de un tic para no soltar los nervios, no me miras a la cara cuando hablas y ni siquiera eres capaz de pararme al menos las dos cosas idiotas que te he dicho, no sirves para ese trabajo. Ella forma una fina línea con sus labios y me mira frunciendo el ceño— Ya veré yo si sirvo para esto, solo quiero saber si puedes ayudarme a conseguirme una cita con el jefe de este lugar, enserio necesito el dinero. La miro unos momentos, tiene cara de niña, no sé si deba hacer esto, pero parece desesperada por algo de dinero, no se sus motivos, pero si es lo que desea entonces es su problema.  —Como quieras, espera a que termine el show, te llevare con el— su rostro parece relajarse y una pequeña sonrisa aparecer. —Gracias, enserio muchas gracias, significa mucho para mí— se va a acercar a mí y me aparto mirándole raro, ¿qué chica es esta? — disculpa solo quería agradecerte. —Ya lo has hecho—ella me mira con confusión. —¿Eres siempre así? —  —Si. la simpatía no es mi fuerte— ella sonríe y asiente. —Pues es lo mío, y ahora que seremos compañeros de trabajo, espero nos podamos llevar bien— —¿Lo soñadora también es tu fuerte? — ella de todas formas sonríe, es como esas chicas rosas, con arcoíris y sueños bonitos, ella no vive en este planeta. —Gunther! ¡Joder mira esto! —Taylor me mira desde la mesa y en cuanto me ve con la chica levanta sus pulgares entusiasmado. El no había cambiado en nada. —¿Él es el jefe? —bufo y casi logro una sonrisa, ¿el? ¿el jefe? seguro este lugar haría sido clausurado hace tiempo. —Para tu mala suerte, no lo es, ¿ahora puedo hacer mi trabajo? — ella me mira algo molesta esta vez, solo quiero que pasen las horas, y eso aquí nadie puede verlo.
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