Capitulo 5

1735 Palabras
Aubrey Despierto con los llantos de Aiden, debo darle de comer, con pereza me levanto de la cama y camino hasta su cuna al otro lado de la habitación, en cuanto me ve llegar extiende sus brazos sin dejar de llorar, mi bebe parece llevar varios minutos llorando. —Buenos días a ti cariño—me inclino para tomarlo en brazos— ya está bien cielo, no llores— beso su frente y me acerco hasta el sofá frente a él gran ventanal, me descubro un seno para poder alimentar a Aiden, que deja de llorar de inmediato en cuanto comienza a comer. Le miro, sus ojos pardos me miran con atención, acaricio su cabeza, y lo cubro con su manta azul mientras lo amamanto. Este pedazo de cielo a penas de ha dado tiempo de pensar en que Gunther me debe una conversación, en que debo entrar a clases en unas semanas y no sé cómo lo hare para dividirme para hacer tantas cosas a la vez. No quiero que Aiden quede solo, aunque sé que se quedara a cargo de su abuela o sus tíos, quiero ser yo quien este ahí para él. Miro sus ojos una vez más y me pregunto cómo puedo quererle tanto en tan poco tiempo, es casi indescriptible lo que siento por Aiden, y pensar en el episodio de la noche anterior me preocupa de gran manera, Agatha no me dejara en paz hasta que ella crea que es suficiente. No me interesa lo que pueda hacerme a mí, pero el simple hecho de que toque a alguien de mi familia me hace querer acabar con ella. Las llaves suenan, y reconozco el sonido, solía saber cuáles eran las llaves de papa y cuales eran de mama, podía saber quién entraría antes de verlos, sabía que Gunther había llegado. Pero alguien parece acompañarle, frunzo el ceño, Kaspar no era, esa no es su voz, ni mucho menos su humor. Cargo a Aiden entre mis brazos y lo aparto de mi seno para poder cubrirlo. Colocando un paño en mi hombro, doy pequeños golpecitos en su espalda, siento los pasos en la escalera, cuando llego a la puerta de la habitación y veo a Gunther frente a mí, su expresión cansada me preocupa, lleva noches saliendo y ni siquiera sé a dónde va. —Hola cariño... no sabes cuánto te he extrañado— se acerca a mi arrastrando los pies y antes de que pueda apartarme el besa mis labios— ¿puedo cargarlo? Sin decir más con cuidado le entrego a Aiden que de inmediato le mira con curiosidad, golpea las mejillas de Gunther con sus manos mientras el besa su frente, levantándolo gruñe sobre su estómago y mueve su nariz causando la risa de Aiden, él lo adoraba. —¿Cómo estas pequeño Aiden? Dios como te extrañe a ti también—besa sus mejillas para acercarlo a su cuerpo y mirarme con una media sonrisa. —¿Quieres algo de comer? Puedo preparar algo para ti. —No te preocupes Aubrey, he comido algo de camino a casa. —¿Has venido con alguien? —el me mira algo nervioso —Si...yo. Quiero presentarte a alguien Aubrey— frunzo el ceño, ¿alguien? —Está bien. me cambiare de ropa, ¿puedes cuidar a Aiden mientras lo hago? —No te preocupes, hazlo tranquilo cariño— Gunther voltea llenando de besos a Aiden, si me hubieran preguntando antes si me imaginaba al chico callado, con tatuajes y un genio del demonio, como padre de mis hijos, probablemente hubiera dicho que jamás hubiera ocurrido. Entro al baño y abro el grifo para dejar el agua caer, necesito una ducha, tengo muchas cosas en mi cabeza, cosas que no puedo olvidar, que hice y no puedo cambiar. Flashback —Eh! Brie! ¡Qué bonito vestido llevas hoy niñata! —Christian me grita desde el otro lado del salón donde comemos todos los días, esta con sus amigos, sé que, si volteo para decir algo, las burlas serán mayores. Pero ellos no son todo el problema, la gata y su hermana están sentadas en las mesas frente a la mía, y la mirada de Agatha me deja claro que ella se enteró de lo que he hecho. No alcanzo a sentarme cuando siento su mano en mi nuca, tirando de mi cabello. Intento apartarla, pero la tipa tiene fuerza. —Brie...Brie... ¿cuándo demonios vas a aprender a mantener la maldita boca cerrada? —Suéltame Agatha. O juro voy a gritar y van a mandarte a la sala de castigos otra vez. —No me amenaces, no juegues, porque voy a joderte si tan solo lo tocas a él, si tan solo le ocurre algo a el Aubrey, todo lo que quieres va a desaparecer, te lo advierto niñata, no te metas con lo que es mío. Me suelta bruscamente dejándome un dolor en la nuca. Cierro la llave del agua aun con esas imágenes en mi cabeza, y tomando una toalla cubro mi cuerpo para salir del baño. Solía tener estas imágenes a menudo, comenzaron a empeorar cuando llegue a esa casa, y desaparecieron cuando acepte que me había enamorado de Gunther. Me coloco un vestido y mis botas, para hacerme una coleta, Gunther está en la cama tomando las manos de Aiden mientras le dice cosas que no alcanzo a entender, termino de atar mi cabello y me acerco hasta ellos, Gunther levanta la mirada y siento como me recorre de pies a cabeza. Guarda silencio unos segundos para luego sentarse en la cama mientras Aiden juega con uno de sus juguetes. —¿Ese es el vestido que yo te regale para tu cumpleaños? —sonrió y asiento, doy una pequeña vuelta y le miro— lo recordaba más largo. —¿No me queda bien? — —¿Bien? Te ves jodidamente hermosa, anda, vamos a bajar— se levanta de la cama tomando a Aiden entre sus brazos. Camino detrás de el cuándo voltea verme de pronto— ah, y por favor no vuelvas a dar esa vueltecita— meneo la cabeza riendo, podía cambiar todo menos sus celos.  Aiden parecía muy feliz de estar con Gunther otra vez, lo cual les daba un pequeño descanso a mis brazos, toca los tatuajes en su cuello y los mira con curiosidad, mi chico era un excelente padre. En cuanto piso el ultimo escalón, veo frente a mí un chico alto, de cabello castaño claro, jeans gastados, y una chaqueta de cuero, sin ninguna camiseta bajo ella, tatuajes en su cuerpo me recuerdan a alguien. Lleva una mano a su frente y me da un saludo militar. —Buenos días Aubrey— le miro confundida, ¿el me conoces ya? —Aubrey. él es Tyler, un amigo— la mira a Gunther algo dolido. —¿Un amigo? — se acerca a mí y me extiende su mano—Tyler, el mejor amigo de Gunther. —¿Mejor amigo? —miro a mi chico el cual se encoge de hombros. —Si. ¿que no te ha hablado de mí? — no quiero herir los sentimientos del chico, pero me causa curiosidad saber porque jamás me hablo de él. —Es un gusto conocerte Tyler, soy Aubrey— el me sonríe, ¿todos los amigos, familiares, cercanos de Gunther, tenían esa sonrisa seductora? Era como una condición para ser cercano a Gunther. —A diferencia tuya...yo he escuchado mucho de ti— mira a Aiden unos segundos— y ese pequeño debe ser Aiden...— suelta una pequeña risa y menea la cabeza— increíble. —¿Que es increíble? —pregunto sin más. —Lo siento, es que ...jamás pensé que ver a mi mejor amigo en esa faceta, sabrás que Gunther no es... no sé cómo definirlo. —No necesitamos tus definiciones Tyler, gracias— Gunther lo detiene antes de que siga hablando. —como ves, tiene un excelente humor— dice con sarcasmo el chico— ¿puedo cargarlo? —Gunther me mira unos segundos, no conozco a ese chico, pero si Gunther confía en el entonces supongo que está bien, Gunther era mucho más protector con Aiden que yo, asique si dejaba que él lo cargara era porque confiaba en él. En cuanto Tyler lo cargar, Aiden arruga su frente y en segundos comienza a llorar, le cuesta acostumbrarse a rostros nuevos, Tyler intenta animarle, pero Aiden no deja de llorar, me acerco para tomarlo un momento y casi por arte de magia el deja de llorar. — Tiene mucho de ti eh. —Tyler mira a Gunther dándole un pequeño golpe en el hombro—  Gunther está a punto de contestar cuando el timbre suena, le miro un momento ¿esperamos a alguien?, camina hasta la puerta para abrirla, cuando le escucho hablar. —Aaron— dice seriamente. —Gunther, ¿esta Aubrey? —pasa sin pedir permiso, y avanzando hasta la sala, sonrió al verle, Aaron ya se había titulado, él lo había logrado, había estado estos últimos meses tomando unos cursos fuera del país, todo lo que habíamos soñado con hacer juntos, él lo había hecho por los dos. Aquí estaba de vuelta de su viaje a Barcelona, esta radiante, veo la felicidad en su rostro. Y me hace feliz verle así. —Aaron! —me acerco a él con mi bebe en brazos, mi mejor amigo solo le había visto crecer por fotos, y un par de video llamadas. Se acerca para besar mi mejilla y saludar a Aiden. —Mira que grande estas—dice con emoción tomando la mano de Aiden— te he extrañado Aubrey, esto no es lo mismo sin ti. Miro a Tyler, el chico esta mirándonos extrañado, mira a Gunther el cual esta serio, sé que nunca ha aceptado a Aaron, y veo difícil que alguna vez lo haga. —¿Cómo sabias que estaríamos acá? —pregunta mi chico.  —Marina me ha dicho que estaban aquí—responde Aaron sin dejar de mirar a Aiden. —¿Puedo cargarlo? — —¿Te has lavado las manos? —Gunther se acerca a nosotros y no puedo creer que haya dicho eso. —Gunther...—advierto antes de que pueda continuar. —No te preocupes Aubrey, ya me acostumbré a las idioteces de tu novio. —Qué bueno que recuerdas quien soy. —¿No lo vas a superar nunca verdad? —responde Aaron mientras escucho la risa de Tyler y le miro frunciendo el ceño, esto no era gracioso. —¡Venga, Gunther hombre!  el pobre chico solo quiere conocer a Aiden— mi mejor amigo voltea a ver a Tyler. —¿Y tú quién eres? — —Tyler, mejor amigo de Gunther— —Claro... ¿quién más podrías ser? — suspiro, ¿esto alguna vez acabaría? —Vale, ya veo que ustedes no se llevan, pero no tengo tiempo para guerras de mejores amigos, tengo una siesta que dormir—Gunther intenta adelantarse antes de que termine, pero no lo logra. —Tyler! — —Gracias por entrada gratis al club, tienes un chico con un trabajo envidiable chica, ¿cuándo te toca en las piernitas calientes otras veces? Le miro uno. Dos...tres. cuatro segundos, ¿Piernitas calientes? Aaron tiene una sonrisa en el rostro. —Ahora si te reconozco Gunther. — Aaron solo intenta avivar el fuego. Gunther mira furioso a Tyler, el cual no entiende donde está el problema del asunto, pues yo le iba a decir en este instante donde estaba el problema.
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