Martin
De todas las cosas, de todas las personas, de todas las sonrisas para mi, la de ella era única y especial, era la razón por la cual me levantaba todos los días e iba a la universidad a estudiar algo que no me gustaba, el café de sus ojos, era el café de mis mañanas, Sarah, me trajo a la realidad.
- Gracias- tome las rosas- están muy lindas- la profesora agrego.
- Lindo detalle De la Cruz- guiño de ojo- es un detalle muy lindo Sarah- me aleje de ellos.
Martin
Sin palabras, ella tenia esa habilidad, dejarme sin palabras , suspire, ponerme nervioso, nuestros ojos se miraban, era el momento perfecto, hasta que llego Marlo.
-¿Esas flores?- mire a Sarah, luego a Martin, Sarah, respondió.
- Es un detalle de Martin- sonreì, mis ojos estaban puestos en las rosas.
Marlo
Mis ojos ojos llenos de furia, mis manos tomaron el cuello de la camisa polo que vestía Martin, lo lleve hacia la pared, le dije.
- Es mi novia, no le des flores- las manos de Sarah, los gritos del coach, nada podia calmarme, hasta que el coach me jalo de la mochila y dijo.
- Estas suspendido, Nieto, vete de aquí- dije molesto, antes los ojos de los alumnos y profesores, me acerque al chico- ¿Martin estas bien?- estaba preocupado por el.
- Si, profe no se preocupe- estaba molesto y apenado, ese tipo me había avergonzado frente a toda la universidad, pensé, pero quien mas me preocupaba era Sarah.
Sarah
En cuanto Marlo soltó a Martin, me acerque a el, o quizás nunca me había alejado, estaba tan preocupada por el, lo abrace y pregunte.
- ¿Estas bien?- ru rostro estaba rojo, tenían la misma estatura con la diferencia de que Marlo, era deportistas de alto rendimiento.
- Estoy bien- mire a Sarah, a lo lejos Marlo me grito.
- Te espero a la salida- lo amenace el coach me saco de la universidad, mis amigos estaban conmigo, minutos mas tarde, Marco el hermano de Marlo llego, me levante iba a saludarlo- hola bro- extendí la mano.
- Con mi hermano no te metas- le dije decidido, lo empuje.
- El se mete con mi chica, le trae regalos- dije muy seguro, pero mis palabras no vencieron a Marco, quien apartado del grupo me dijo.
- ¿Es tu novia?- le pregunte parado frente a el.
- En eso estoy- sonreí, sera facil, pense.
- Si, no es tu novia, entonces no tienes porque enojarte y te repito a mi hermano no lo tocas, que te quede claro- intento darme un golpe con el puño, no lo logro en box yo era mejor que el.
- ¿Tu hermano no sabe defenderse y te envía a ti?- me reí
- No, me mando, yo vine porque el tiene quien lo defienda, quien lo proteja a diferencia de ti, que no tienes a nadie- me di media vuelta no queria seguir hablando con el, pero el actuaba como niño.
- Dile que venga- le grite- Sarah es mi chica- dije decidido, Marco me ignoro, se fue.
Sarah
Acompañe a Martin a la enfermería, queráa asegurarme de que estuviera bien, la doctora coloco una bandita en su ceja, el sonrió, al verme, al salir dijo.
- No, era necesario que me acompañaras, estoy bien- la mire, mire a a la mujer mas bella del mundo, suspire- perdimos la primera clase- ella sostenía sus rosas entre las manos.
- No podía dejarte así- me pare frente a el, sosteniendo mis rosas, mis ojos estaban posados en el, realmente estaba preocupada.
- Gracias- ella me abrazo, su abrazo me hacia sentir especial, fuimos a clases, mi atenciòn estuvo todo el tiempo puesta en ella, en su cabello, realmente me gustaba, pero no solo eso yo estaba profundamente enamorado de ella, de todo lo que es, de la tranquilidad me da cuando, esta a mi lado.
Marlo
Me fui a casa con miedo a la reacción de mi padre, por suerte no estaba en casa, entre de prisa a mi habitación coloque mi mochila sobre el perchero, me lance a la cama, pensando, quizás perdí a mi mejor amigo, pero no voy a tolerar que su hermano se meta con mi chica, dije decidido.
Sarah
Al salir de la universidad, no lo deje ir solo, fui con el hasta su casa, Enrique y Lucia, no habían ido al primer día de clases, al llegar a su casa el me miro.
- Gracias por traerme- la mire, mientras pensaba: que linda es- lo cual no era necesario- agregue.
- Eres – no sabia que decir- mi amigo y me preocupas- le di una sonrisa.
- Sarah- debía decirle, era mi oportunidad, quizás la ultima.
- ¿Si?- lo mire, estaba sudando- entra a tu casa, necesitas descansar- lo mire, siempre lo noto como si quisiera decirme algo pero no lo hace.
- Si- no tenia el valor, baje del auto, ella conmigo, dejo un beso en mi mejilla.
- Mañana paso por ti- sonreí, camine hacia el auto.
- No es necesario- dije apenado, ilusionado.
- No esta en discusiòn- subi al auto.
Marlo
Fui a buscar a Sarah, a su casa, esperaba por ella, en la sala, su madre, tampoco estaba, asi que me ofrecieron una limonada, acepte, era una casa muy lujosa, lo cual era atractivo para mis padres, la veian como una salvaciòn para nuestra familia, sobre todo mi madre, suspire.
Sarah
Subi a mi auto, conduje al llegar a casa, mire mis rosas, sonreí, suspire, baje del auto, estando en casa, al abrir la puerta, sonreí, fui a la cocina, tome un florero, coloque las rosas, esas rosas eran especiales para mi pensaba, Sali de la cocina, con el florero entre las manos lo llevaba a mi habitación, al pasar por la sala una voz dijo mi nombre.
- Hola Sarah- ella estaba con las rosas que le dio ese tipo, me acerque.
- Hola, disculpa nos sabia que estabas aquí- dije apenada.
- Sarah- la mire, me acerque, tome sus manos, delgadas, pequeñas y blancas, vamos a la terraza pro favor- mis ojos estaban posados en los suyos.
- Vamos- dije sin animos, el quito las rosas y las coloco sobre la mesa de la entrada.
Marlo
Caminamos yo tomaba su mano, esa mano suave, delicada, a medio camino me detuve y le dije:
- ¿Me permites cubrir tus ojos?- ella me miro confundida- tengo una sorpresa para ti- le di una sonrisa.
- ¿Por qué tanto misterio?-lo mire, se sonrojo, lo cual me pareció tierno.
- Por favor- sus ojos, su cabello, era realmente linda.
- Esta bien- dije no tan convencida, cerrè los ojos, el coloco un pañuelo, tomo mi mano, guiándome hasta el lugar.
- ¿Estas lista’- tome su mano, estando en medio de la terraza.
- Si- no sabia para que tanto misterios, cuando quito la venda de mis ojos, había una frase que decía: ¿quieres ser mi novia?- rosas por toda la terraza, un ojos gigante de peluche, a mi mente vino y no se porque Martin.