PARTE DE TU VIDA

1635 Palabras
Sarah Su sonrisa, sus mejilla sonrojadas, era tan tierno y guapo, realmente lo era, pensaba mientras el sonreia, se acerco, nuestras miradas chocaron, beso mi mejilla. - Te veo el fin de semana – insiti, ella sonrio, esa sonrisa capaz de volver loco a cualquiera. - ¿No te das por vencido?- lo mire, le di una sonrisa. - No- correspondi a su sonrisa, yo estaba perdido en su mirada, en sus ojos café, en ese rostro perfecto - Debo regresar a la oficina- mis ojos estaban posados en él, en lo guapo que es, pero no solo guapo, tambien es agradable, pensé. - Claro- tome su mano- que tengas un excelente dia, una excelente semana- bese su mano. - Tambien para ti- el camino hacia su auto, yo hacia la entrada de la oficina, una sonrisa en los labios, suspire, entre al elevador, tenia algunas entrevistas oara contratar una asistente, asi que intente concentrarme, las personas entraban y salina, al final llego mi amiga. - Lucy- dije sorprendida y alegre, me puse de pie, ella me sonrio. - Amiga, años sin verte- nos abrazamos- me alegra tanto verte. - A mi tambien – tome su mano- ella me sonrio. - Vine a al entrevista de trabajo-la mire. - ¿De asistente?- ella habia terminado la universidad, se habia graduado, pense. - Si- dije apenada. - Claro- me sente, revise su curriculum, no habia trabajado desde que se graduo, la mire. - Lo sé- deje caer los homros- no tengo experiencia- me sentia apenada, preocupada, Sarah, extendio su mano. - No te preocuoes- le di una sonrisa- justo tengo una vacante en operaciones, encanjarias muy bien- ella sonrio, conversamos un poco, la acompañe a la salida. - Te veo para ir a comer , tengo mucho que contarte- nos abrazamos. Martin Una sonrisa en mis labios, estaba feliz, me alegraba tanto volver a tener contacto con ella, saber de ella, comer con Sarah, estacione el auto, entre a la casa, mi madre estaba con mi hija. - Hola Martin- le di una sonrisa, por la expresion de su rostro, lo supuse, habia ido a buscar a Sarah. - Hola madre- bese su mejilla, la frente de mi pequeña. - ¿Cómo te fue?- sus mejillas se sonrojaron, la niñera se llevo a la pequeña, Martin, se sento a mi lado. - Le envie florres a Sarah- sonreimos. - ¿Te dio las gracias?- lo mire. - Fui a buscarla- mi madre sonrio, se veia contenta por mi- la invite a comer- suspire- pasamos parte del dia con ella- suspire- es tan linda- mi madre me miraba, una sonrisa en sus labios. Sarah Ese ramo de rosas, sobre la mesa, el aroma de su perfume en mi mano, la sensacion de su mano, de su rose, sonrei, mi asistene entro, una señora que estaba por jubilarse. - Ingeniera, le traje unos documentos- la conozco desde pequeña. - Gracias, Esperancita- le di una sonrisa- te voy a extrañar- le dije mirandola. - Y yo a ti- correspondi a su sonrisa- usted señorita, merece ser feliz, tener a su lado a alguien que la respete, la ame, y la valore- ella me miraba sin decir nada- ese joven que vino a verla, se nota que esta enamorado de usted- ella se sonrojo, me dijo. - Jamas me ha dicho que este enamorado de mi- suspire, si el lo hubiese dicho yo estaria con el pense. - El parece ser un chico timido- ella solto una carcajada. Martin Camianata, carrera matutina, ejercicio, prepaar todo para el fin de semana, tan deseado por mi, tenerla en casa, tenerlos en casa, suspire. Sarah Viernes por la tarde conduje, hacia la casa de mi madre, por mis pequeños para llevarlos a casa, al llegar a casa de mis padres, Atenea estaba con mi padre esperando por mi, al verlos una enorme sonrisa se dibujo en mi rotso, al bajar mi pequeña grito. - Mamà. - Hol mi amor- la abrace, la bese- te extrañe- le dije mirandola a los ojos. - Yo tambièn mamà. - ¿Cómo se han portado?- le pregunte a mi padre, me acerque y lo bese en la mejilla. - Mi princesa- la abrace y bese. Marlo Sarah entro a la casa, de la mano de Atenea, sus ojos se encontraron con los míos, yo me puse de pie, bese la mejilla se Sarah, mi Sarah. - Me alegra verte- le dije mientras tomaba su mano, se veia hermosa. - Hola, buena tarde Marlo- retire mi mano, llame a la niñera, le pedi que se llevara a Atenea, Marlo dijo. - Compre unos boletos- le di una sonrisa- me gustaria que hicieramos un viaje en familia- deseaba escuchar un si. - Marlo- lo mire- puedes hacer el viaje con los niños en vacaciones de verano, mi madre aparecio, como siempre lo tenian planeado. - Los noletos para ustedes, para que viajen en familia, los cuatro mi amor- mire a mi hija, la abrace- Sarah, Marlo se esta esforzando por estar bien contigo, por recuperarte, por formar la hermosa familia que prometieron frente al altar- Sarah respondio. - Nosotros estamos divorciados madre, lo unico que nos une son nuestros hijos- mi madre tomo mi mano. - En mi familia no hay divorcios- le dije seria, mis palabras no la hicieron cambiar de opinion. - Fui la primera , la primera en la familia en divorciarse, en tener el valor y dejar a un lado un matrimonio que no me hace feliz- Marlo estaba en silencio, yo di media vuelta fui hacia la habitacion donde estaban mis hijos tome a mis hijos, me despedi de mi padre y Sali de la casa, conduje, hice una parada en un parque cercano a mi casa, en ese lugar mis hijos y yo jugabamos reiamos, ellos son mi felicidad penaba mientras corria tras Atenea, despues nos fuimos a casa, los lleve a la ducha, les prepare la cena y finalmente a dormir. Martin Recostado sobre una amaca, en la terraza, pesando su sonrisa, deseando que fura sabado para verla, para disfrutar de su compañía, escuchar su voz y ver su sonrisa, suspire. Sarah Nos levantamos temprano, prepare algunas cosas de mis hijos, algunas cosas mias para el fin de semana, mi telefono sono, lo tome sin revisar quien era. - Hola Sarah, soy Martin- sonrei. - Hola, buen día- una sonrisa se dibujo en mi rostro, me alegraba escuchar su voz. - Sarah, voy camino a tu empresa- quise decir su casa pero no sabia donde vive. - Hoy no abrimos- dije confundida. - ¿Podrias darme tu dirección por favor?- pregunte timidamente - Estaba por subir las maletas, al auto- me ilusionaba que viniera a casa por mi, me parecia tan lindo, tan tierno, suspire. - Es largo el camino y no quisiera que viajaran solos- me preocupaba por ellos, son importantes para mi a pesar de no conocer a sus pequeños. - Gracias- suspire- que amable de tu parte- una sonrisa de boba. - No tienes que agradecer, lo hago con mucho gusto- era verdad me gustaba que ella estuviera bien- te veo en unos minutos- deseaba estar ya con ella, besar su mejilla. - Nos vemos en un rato- colgue, Atena estaba recostada sobre el sofá, Matias entre mis brazos, pasaron los minutos, llamaron a la puerta, abrieron la puerta, Martin aparecio. - Hola, Sarah- mis ojos se posaron en ella, en lo linda que se ve, con su bebe entre los brazos, siempre soñe con conocer esa faceta, ella se puso de pie camino hacia mi. - Hola, Martin- bese su mejilla, le di una sonrisa. - ¿Estan listos?- mire a la pequeña, estaba cubierta con una manta, era un sueño hecho realidad pensé. - Claro , vamos Señor de la Cruz- una mirada complice, el subio las maletas con ayuda del jardinero, tomo entre sus brazos a Atenea, la coloco en el asiento del auto, regreso hacia mi. - Permiteme- le abri la puerta del auto, ella me agradecio con una sonrisa, con esa hermosa sonrisa. Martin Conduje, durante el camino ella cantaba, observaba el lugar, disfrutaba del sol, los niños dormian, conversamos de mis tierras, de las frutas, al llegar a casa le abri la puerta. - Bienvenida- le dije tomando su mano. - Gracias Caballero- guiño de ojo, cada uno tomo a uno de los niños, el chofer bajo las maletas, entramos a su casa, su madre se acerco a mi. - Hola Sarah, bienvenidos- bese su mejilla, mi hijo se veia feliz. - Gracias- sonrei- me alegra tanto volver a verla- ella sonrio. - Que hermosos niños- Martin sostenia entre sus brazos a la pequeña, Sarah tenia al pequeño. - Gracias, el es Mateo- mi hijo habia despertado. - Tiene tu sonrisa- me acerque a mi hijo- hola mi amor- bese su mejilla, Sarah dijo. - Ella es Atena- mi hija dormia. - Estan hermosos, Sarah, te felicito- camine a su lado- entremos a casa, les ayudaran a instalarse- caminamos hacia las habitaciòn, Martin recosto a la pequeña, quien seguida dormida, yo les di su espacio- los veo abajo para desayunar- Sali de la habitación. Martin Observaba a Sarah, se veia tan linda, tan tierna, la niñera entro, se quedo en la habitación yo Sali con Sarah, caminamos hacia la cocina, Sarah, se detuvo, parecia disfrutar cada espacio. - Me encanta el lugar, es tranquilo- le di una sonrisa. - Aun te falta conocer el rio, los campos, conocer mi lugar favorito- ella me sonrío. - Gracias por invitarnos- él se paro frente a mi. - Gracias a ustedes por aceptar la invitación- me quede como bobo mirandola, admirando su belleza, en ese momento me arme de valor- la vida me trajo hacia ti, esta vez, deseo y quiero formar parte de tu vida.
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