—¿Q-qué ven mis ojos? —apenas pudo pronunciar mi hermano. —Se te van a meter las moscas —bromeé al ver la reacción de Julián ante la hermosa dama que estaba frente a él. —¿Te gusta cómo me veo? —dice Zuria con algo de timidez. —¿Gustarme? Estas preciosa… —confiesa, acercándose a acariciarle la mejilla—. Debo estar soñando —niega con la cabeza—. O seguro he muerto, porque estoy viendo la hermosa mujer en mi vida. —¿Te gusto más así? Julián le da un beso en los labios, se ve tan enamorado de Zuria que siento una gran alegría por ellos. Finalmente, al fin mi hermano sentaba cabeza. Él no dejaba de sonreírle con ternura y ella le correspondía entre risas. —No niego que ese peinado y cambio de imagen, haga resaltar lo que siempre he visto en tus ojos, pero mis sentimientos son los mi

