Las rosas blancas

1345 Palabras

Siento la calidez de sus manos acunar mi rostro, mira más allá de mis ojos, casi siento que puede ver mis miedos internos. —Cualquier cosa, sin importar de que se trate, te juro que voy protegerte. Sus labios besaron mi frente, para después rodearme en un abrazo. —Maddox… —susurro. —No digas nada, por favor. Solo déjame sentir tu calidez. No imaginas lo fuerte que late mi corazón al saber que también piensas en mí. No creo que mi pecho pueda volver a sentir el mismo sentimiento ante otras palabras. Y por este momento, pienso igual que él. A veces el silencio es la mejor compañía, sobre todo cuando no encuentras las palabras para expresarte. —¡Lo único que faltaba! —exclama con total escándalo la voz de su tía Carlota detrás de nosotros—. ¿Qué hace esa maleta aquí? ¿No irás a quedarte

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR