Castigos

1033 Palabras

La señora Martin espero a que llegaramos al orfanato para hablar, no nos dijo nada, solo nos miraba con gran desaprobación, ella no quería que nos pusiéramos a cantar por la calle, ella no quería ni que trabajáramos, ella quería resolver ella sola las cosas pero estaba claro que no podía, no era algo fácil de hacer y menos conseguir esa cantidad de dinero solo una persona. —No se ni por donde empezar—dijo y la miramos. —Cora—la llame. Me miro sería. —Callate, callate porque estoy a poco de gritaros—nos dijo. La señora Martin no gritaba, para ella educar no consistía en hacer sentir mal al niño sino en hablar como personas civilizadas y solucionar las cosas dando argumentos pero creo que lo de dar argumentos en estos momentos iba ser algo complicado por no decir imposible. —Lia—entro

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR