Estaba haciendo las maletas, me sentía demasiado destruida por el hecho de que tuviera que dejar el lugar en el que siempre me sentía segura solo porque era donde me críe, donde aprendía a andar y donde me gusta estar, tener que dejarlo, no es una cosa que me agrade, pero no, ahora por un maldito idiota debía irme del lugar en el que me críe porque si, apenas habían pasado unas horas pero es que me sentía demasiado mal, no quería tener que irme y hacer las maletas me era demasiado complicado, ahora no podíamos hacer nada, solo esperar a que el gobierno nos diera un lugar al que ir, eso podía tardar horas, días e incluso meses pero esto era tan horrible por lo que esperaba que al nuevo dueño le saliera un problema en la espalda al traer los muebles a la casa, bueno que si se muere también e

