Fueron tres días en los que Owen no volvió a casa, un problema paso a otro y ese otro a otro más, aunque si se tenía que ser honesta Edneris sentía que todo eso eran solo excusas para no volver y enfrentarla, pero la verdad era que no, Owen la estaba pasando muy mal tratando de resolver un problema en la fabricación de ciento cincuenta paneles solares que no estaban funcionando correctamente y que ya habían sido ofrecidos a un hotel, estaba tan estresado que volver a casa seria desquitar su frustración con Edneris que no tenía nada que ver en todo eso por eso fue que prefirió quedarse. Su regreso a Portland fue el lunes, ya al cuarto día, a las ocho de la noche encontrando a Edneris en el comedor afanada por terminar un trabajo de última hora que les habían mandado por correo esa misma mañ

