Cuando llego el momento de pagar la cuenta ambos se pelearon porque ambos querían pagar por el otro, Owen para no hacerla enojar le dijo que pondrían la mitad cada uno y aunque Edneris no estuvo tan contenta con la idea termino aceptando pues no quería pelearse con él tampoco, con la cuenta pagada salieron del restaurante jugueteando entre ambos ya que el disgusto no les duro mucho. – ¿Dónde vamos ahora? – pregunto Edneris mientras iban caminando entre la multitud de personas que ni siquiera los volteaban a ver porque solo eran dos personas comunes y corrientes. – Vamos a la joyería, quiero comprar algo especial. – le hubiese encantado poder tomarla de la mano con libertad, pero todavía era muy pronto para ese tipo de confianzas. – ¡Mi madre! – exclamo Edneris escondiéndose detrás de un

