Mientras Edneris observaba el procedimiento donde aquellos enormes rollos lizos se convertían en láminas con sus respectivas formas y tamaños, vio de reojo por abajo que algo se movía con insistencia, al bajar la mirada hacia eso se dio cuenta de que eran un par de hombres que intentaban llamar su atención moviendo las manos, cuando la tuvieron se rieron entre si y le hicieron señas de que les diera su número, Edneris ni se inmuto en responder, solo los vio como si fueran dos bichos raros; las mano fría tocando la parte desnuda en su espalda hizo que temblara al tiempo que toda su piel se ponía porosa como gallina recién desplumada, se dio la vuelta solo para recibir un beso de Owen en la frente. – ¿Ya terminaste? – pregunto con una sonrisa boba en los labios. – Si ya, ¿Que estabas viend

