[ZEHRA] La decisión no llega de golpe. No es una frase dicha en voz alta ni un plan trazado sobre una mesa. Llega como llegan las cosas que ya no admiten discusión: cuando el cuerpo empieza a pedir tierra firme y la mente deja de pelear contra lo inevitable. Todo se siente suspendido después del hospital. Leonardo detenido, pero presente. Lautaro fuera de peligro, pero marcado. El futuro inmediato convertido en una espera incómoda, llena de llamadas, abogados, silencios estratégicos. No estamos huyendo, pero tampoco avanzando. Estamos en ese espacio gris donde quedarse demasiado tiempo empieza a parecerse a perderse. Jordán lo nota antes que yo. Siempre fue así. Él escucha cuando todo parece en calma y detecta el punto exacto en el que la quietud se vuelve peligrosa. —No podemos queda

