La desaparición de Emilia más la noticia de la muerte de Mónica no podía ser una coincidencia, era imposible que lo fuese. Y ya que la había buscado por la clínica lo único que se me ocurre es ir a buscarla fuera de esta. Por ello bajo en el ascensor hacia el estacionamiento subterráneo donde estaba mi auto. Sin parar nunca de llamarle, de intentar comunicarme con ella. ¿Es que estaba escondida en la casa de mis padres? ¿Es que había decidido irse del país a enfrentar a su padre? Desconocía cuál opción había tomado, y esas eran solamente las más probables que se me ocurrían. Se me ocurrían otras más terribles. Pero nada tan terrible como el hecho de que Donato haya cumplido la promesa de asesinar a la esposa de su propio hijo. Esto era otro nivel de locura familiar. Emilia sigue sin cont

