Camino por todas las tiendas y en ninguna consigo algo que me guste hasta que en una pequeña boutique veo un hermoso vestido blanco de sede y pedrería, me encanto, entro a la tienda y me lo pruebo me queda como anillo al dedo, así que decido llevármelo, compro unos lindos zapatos a juego y listo, regreso al hotel cuando lo hago ramiro ya se encuentra en la habitación. —¿Porque tardaste tanto? —pregunta serio —No encontraba nada que me gustara, al final solo pude comprar algo sencillo, supongo que no dormirás aquí, quiero mi espacio—Digo firme —Tranquila tengo otra habitación, solo te estaba esperando asi que te quiero lista a las ocho—me dice y se va Hoy se comportaba de una manera extrañan podría jurar que está nervioso y asustado, pero me permitía dudarlo el era el gran ramiro maltra

