Salí un poco más temprano del spa quería darle una sorpresa así que me dirigí a su oficina, el edificio era precioso, bastante ostentoso para mi gusto, pero que podía hacer o decir así era el, ni siquiera me tomo el tiempo por pasar a la recepción todos me conocen aquí porque he venido varias veces, así que agarro el elevador y voy a la última planta allí esta su oficina, me encantaba la vista que tenia se podía ver todo Londres, su secretaria no esta, así que paso directamente total es mi marido. Al abrir la puerta de su oficina jamás imagine ver semejante escena, mi esposo estaba haciéndole sexo oral a una maldita pelirroja, de esas que tienen operadas hasta el alma, ella se notaba que lo estaba disfrutando, carraspeo para que sepa que lo estoy viendo, el voltea y queda impactado, todo

