Habían pasado un mes desde el accidente y era noche buena, me encontraba en la casa de Alex, su piso era magnifico, lo había decorado de navidad para mi, le comente de mis costumbres venezolanas y el armo todo esto para sorprenderme, tenía un hermosos árbol decorado por mí, me negué rotundamente a que alguien más lo hiciera, adoraba hacerlo, después que Salí de la clínica no me dejaron volver a casa, él y su familia insistieron en que debería estar monitoreada, no sabíamos quién me había hecho daño, pero ¿y si regresaban por más? No lo había pensado de esa manera así que acepte. Estaba terminando de hacer la cena de navidad, cuando unas manos me agarran de la cintura. —Que bella se ve mi amada novia en mi cocina.- —Pues sí, necesito que todo quede perfecto tu familia vendrá y no quiero

