– Por favor, sube conmigo a casa – le pido todavía en su carro, negándome profundamente a salirme sin él. Sé que, si lo hago, inmediatamente se irá y yo soy incapaz de permitir que lo haga sin antes hablar adecuadamente del tema. – Tengo trabajo, bájate – niego varias veces y me saco el cinturón solo para poder sentarme en sus piernas. Bien, si no quiere subir, lo haremos aquí. – No lo haré, tenemos que hablar primero y tú vas a escucharme quieras o no, me rehúso completamente a marcharme sin hablar, sé que tu trabajo es importante, pero siento que esto también es muy importante, no solo por lo que yo siento por ti, sino que también me preocupa lo que acaba de pasar con Thomas – tomo un largo respiro después de soltar tanto sin apenas respirar y quiero llorar cuando me doy cuenta de alg

