Una vez estamos los tres en casa, Vicky empieza con su interrogatorio. Ya no parece asustada, sino furiosa. Casi llegué a pensar que le sacaría toda la verdad, pero Viktor se las arregla para mantener la versión que hice más temprano, la adorna un poco más, pero, no hay ni sospecha que su familia se dedique a algo más. – Sigo furiosa por lo que hiciste allá. Si estabas viendo ¿por qué no aparecer antes? – Porque yo tampoco sabía que estaban dispuestos a hacer una masacre a plena luz del día, necesitaba confirmarlo – responde tranquilamente sin dejar de verla, mientras yo estoy ansiosa por lanzarme sobre él y pedirle que solo me mire a mí, que me hable a mí, que me abrace y que me bese. – ¿Entonces ibas a esperar que nos mataran? – Creo que aparecí antes que eso pasara – arquea una ce

