CAPÍTULO NUEVE Ella, Mia y el oficial Denton estaban de pie detrás del vidrio reflectivo de la comisaría. Al otro lado, había seis hombres alineados, todos ellos con una mirada de desprecio en sus rostros. Ella se sorprendió de la rapidez con la que el departamento de policía de San Diego actuó. ―Eso fue rápido ―dijo Mia. ―Aquí no hay tiempo para andarse con rodeos. La costa oeste es la mejor ―dijo Denton―. Reunimos a todos los que pudimos en tan poco tiempo. Hay algunos que no pudimos localizar de inmediato, pero algunos de estos tipos encajan bastante bien en la descripción. ―¿Son todos delincuentes con antecedentes? ―preguntó Mia. ―Todos tienen un historial de mala conducta s****l, así como de delitos menores. Agresión, incendios provocados, lo que quieran. Ella los examinó. Todos

