{Mila} — Cálmate — fue lo primero que logra salir de su boca después de quedar aturdido por mis palabras. Bufo entre sacudidas y enfoco mi vista borrosa en las baldosas del pequeño baño de la habitación. Su pedido me causa gracia a decir verdad, ya que no era la primera vez que me lo pedía en situaciones similares y ambas veces me produjeron exactamente lo mismo ... ira. Creen que por pedir que nos tranquilicemos, les vamos a hacer caso, pero no, esa pequeña e insignificante palabra logra causar lo contrario en mi. Es como si de un momento a otro apretaran un pequeño interruptor en mi cabeza para potenciar todo lo vivido. Como si inyectaran rabia en mis venas. Sin decir una sola palabra, cierro el grifo y seco mi rostro húmedo. No se cuanto tiempo me quedo entumecida, ni como logro af

