Las semanas pasaron y con ellas Gayla se reintegró al trabajo… los horarios eran un poco complicados ya que Dalton tenía que encargarse del rancho mientras que su esposa tenía que trabajar. Pero al final lograron ponerse de acuerdo así que la castaña trabajaba cuando el vaquero no tenía mucho que hacer en el rancho. Por suerte en el centro médico fueron solidarios con ella y se lo permitieron, aunque el mismo no fuese tan demandante ya que no era muy grande. Esa tarde regresaba del trabajo sintiéndose un poco cansada. Podría ser un lugar muy pequeño pero no dejaba de ser cansón. Al acercarse a casa, fijo sus ojos en la casa del señor Harker. Un camión de mudanza se encontraba ante la casa en el que estaban descargando inmuebles. —Al fin llegan los nuevos vecinos… La castaña entra en su

